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domingo, 4 de octubre de 2009

Es increíble el dolor muscular que tengo.

Qué voy a hacer con esta contractura, ay Dios mío, ¿qué voy a hacer?
Y hoy estaba caminando por el pasillo, no se por qué estaba caminando por el pasillo, y pensé, “ya me estoy acostumbrando a esta contractura” como si eso fuera bueno, como si fuera bueno acostumbrarse.
Estoy contracturada desde el 9 de septiembre. No empezó ahí, empezó antes, pero el 9 de septiembre la contractura fue tan grande que vomité. Vomité todo lo que había comido.
Desde que me recibí no paro de enfermarme. La vida de pronto se me está haciendo bastante penosa. Antes tenía muchas cosas para desear. Ahora no se que deseo. Por ahí más dinero, para poder mudarme. Me gustaría irme de vacaciones un buen tiempo, meter los pies en el agua. eso sí que me gustaría. Por ahí lo haga, en enero, sí, por qué no. Irme a la playa, a Villa Gesell, como antes. Aunque supongo que será distinto. Ni bueno ni malo, sólo distinto. Porque ahora ya no tengo 20 años y Villa Gesell está lleno de gente de 18 a 20 años. Posiblemente toda esa movida adolescente ya no me siente. Pero no reprocho mis 25 años. En realidad, me gusta que el tiempo pase, no le reprocho nada al tiempo. Me gusta crecer, y saber que de a poco, en algún momento, iré envejeciendo. Y seré arrugada y blanda, y haré lo que pueda, como todos.
Ahora que lo pienso, eso quisiera ser, arrugada y blanda, eso es lo que yo quisiera ser. Pero si sigo así, me iré endureciendo poco a poco, de afuera hacia adentro, y algún día como cualquier otro, sin que yo lo perciba, se me contracturará el corazón, y se me doblará en dos, como un músculo herido y lleno de sangre. Y ese día pensaré en este día, y en este mes de septiembre, donde la cabeza me dolió como nunca por la maldita espalda, y me diré, “debí haber hecho algo en ese entonces, y no acostumbrarme a esta dureza, a este dolor muscular”.
Muchas cosas se me empiezan a aparecer como incógnitas a lo largo que el tiempo pasa, como este asunto de los dolores de espalda, ¿será que toda la gente adulta y mayor, tiene dolores y se acostumbra? Yo antes no tenía estos dolores tremendos. Ahora el dolor muscular me hace doler la cabeza, no puedo hacer nada, no puedo pensar, ni leer, ni escribir cuando estoy así. Es como estar constantemente enferma.
Se me ocurre que los tengo desde que me recibí, pero entonces, ¿qué hacer? ¿Empezar otra carrera? No es una solución. ¿Proponerme nuevos objetivos? Vivo proponiéndome objetivos y me divierto bastante cumpliéndolos, la verdad es que elegí una linda profesión. ¿Y qué hago? Por ahí lo que me contractura es que el tiempo pase, y que estoy por cumplir 26, pero cuando lo pienso, no se, no me lo creo. Digo, el tiempo pasa y es inevitable.
No se por qué tengo este malestar. Pero es la primera vez que me pasa así, tan fuerte, por eso lo quiero rescatar, porque es algo que antes no me pasaba y ahora me pasa. Quisiera descansar, meditar, no comer por unos días, hacer algo, un retiro espiritual, algo que me limpie de todo. Peor no se bien cómo hacer, ni a quién recurrir. Tengo una tremenda necesidad de descansar, al 100%.
Si, creo que estoy necesitando vacaciones. Eso es lo que estoy necesitando.

sábado, 25 de abril de 2009

Ojos.

De vez en cuando vuelvo a pensar en mi abuela Catalina. Catalina es un nombre hermoso. En mi casa paterna, hay una foto de ella, con esos ojos que son mis ojos casi, genes dominantes que se esparcieron por toda la familia. Los ojos de mi abuela Catalina están llenos de fuerza, pienso, me transmiten fuerza, confianza, no hay ningún recelo, parecen decirme "sí" a todo.
El 29 de noviembre pasado nación Panchito, mi hermano. Tiene por supuesto, la misma fatalidad de ojos. Los ojos de mi hermano, que son los ojos de mi papá, pero que volvieron a nacer, me miran inexplicables desde los brazos de su madre. Panchito agita sus piernas y sus brazos para todos lados. Tiene una fuerza enorme, me da la sensación de que apenas pueda caminar saldrá corriendo, a tomar el mundo con las dos manos.
El día que nací, me contó mamá, yo levantaba mi cuerpecito con las manos, boca abajo, para apoyar la cabeza del otro lado. Algo de esa fuerza tiene Panchito. Mi papá es fuerte, directo, las cosas que quiso las tiene. Me hace bien pensar que mis padres se las saben arreglar. Es como si su perseverancia me diera confianza.
Mi mamá también es fuerte. Cuerpo de rusa (50 por ciento). Tenemos la misma caja torácica.
A veces me impresiona pensar que detrás de mi, hay una cadena interminable de mujeres, que viene desde quién sabrá dónde. Hombres y mujeres que sostienen mi existencia. Cuya fuerza de vivir me ha sido heredada, el querer seguir adelante, el trascender, el reproducirse hacia el infinito. Porque ya estar vivo no es poco. Mucha gente antes de mí, se mantuvo bien viva, para que yo ahora esté acá. Y así me mantengo yo acá, viva, en honor a ellos.
El 7 de enero pasado falleció mi abuela Mery. Me impresionó verla, la luz del mediodía entraba en la habitación. Estaba morada, desvanecida, llena de moretones, o aglomeraciones de sangre, quien sabe. No estaba maquillada ni nada. estaba así, muerta. No pude tocarla. A diferencia de otras veces, tenía la sensación de que me mordería si yo me acercaba. A las enfermeras las golpeaba. Y para subirla a la cama había que agarrarla entre tres. Y estaba delgada, delgadísima, y con esos huesos que son mis huesos, (son iguales) duros durísimos, golpeando, haciendo daño. "¡Y cómo rasguñaba!" contaba su compañera de cuarto, y no parecía que hablaba de una mujer de 95 años, hablaba como de un tigre.
Mi abuela fue siempre gorda, pero se murió delgada. Y no pude tocarla, porque su cuello, y su clavícula allí en la cama, eran idénticos a mi cuello y mis clavículas, y a los de mi mamá. Nunca la había visto delgada, y no sabía cuánto nos parecíamos físicamente. Y verla así, reventada de vida, violeta y roja, me remitía a un posible final mío.
Porque tenemos un cuerpo fuerte de mujeres que viven mucho, y eso no siempre es bueno. No si ya no se puede caminar, o te agarra la senilidad inminente. Seguir transcurriendo en el tiempo como quien mira por la ventana.
A veces pienso que de vieja voy a volverme loca. No por decisión propia, una enfermedad, o algo. Un alzeimer galopante, una esclerosis. Enfermedades del siglo XX, post-penicilina.
Bueno, qué post deprimente. ¿Será que hoy tuvimos 10 personas solamente en body Art y me vine con ese peso?
Pero me da esperanza saber que los ojos de mi abuela Catalina se mantuvieron ardientes hasta último momento. Las penas y los malos ratos no pudieron quitarle su sentido del humor.
El sentido del humor me ha salvado me ha salvado muchas veces de muchas cosas. Algo muy adentro mío, me protege, como una pequeña luz blanca, blanquísima, que siempre sabe que a pesar de todos los inviernos del mundo, siempre hay esperando, latente y demoníaca, un primavera.

sábado, 7 de febrero de 2009

Tesina.

El martes pasado entregué en el IUNA mi tesina de graduación. Son aproximadamente 50 páginas, y la escribí durante el mes de enero. Y así, espero el dictamen del jurado, que me de fecha hora para defenderla, y ganarme el título.
Aproximadamente 200 KB de carrera universitaria.
Una etapa menos.
Ahora tengo que soltar el borde de la licenciatura, y dejarme caer al vacío.

viernes, 21 de noviembre de 2008

25 vueltas al sol.

El lunes cumplo años. Estoy hasta el tope de cosas que hacer para esa fecha, por lo que hoy mañana y pasado me la pasaré trabajando y adelantando cosas.
Es muy probable que hoy termine el primer borrador de mi nueva obra de teatro. Me da un poco de miedo hacerlo. Miedo a que el final me cambie el principio.
Tengo cosas que hacer.
El 6 de diciembre rindo el First Certificate. El 29 de noviembre, el oral, y el 6 de dic todos los otros (writing, reading, listening y use of english). En listening me va bastante mal. A veces me saco una C, y a veces... no. Por suerte en otros me va mejor.
Estudié todo el puto año, hice siempre toda toda toda la tarea, sin excepción.
El día lunes, que es mi cumpleaños, voy a ir a mi clase de inglés también.
Invertí $450 en este examen, ¡tengo que aprobarlo!

A la noche del lunes, reunión con amigos. 10 pizzas caseras, cerveza negra y una torta de chocolinas. P. prometió ayudarme a cocinar.

Tengo un grupo de dramaturgia maravilloso. Todos son buenas personas y dan muy buenas devoluciones, organizamos reuniones y todos vienen. Realmente estoy muy contenta de ser parte de un grupo así. Todos vienen a mi cumple, por supuesto.

Y eso. Quedan dos funciones de body Art. Toda una temporada con body Art, verdaderamente no pudo haber salido mejor.


Élène y Aimée, en "body Art"

viernes, 16 de mayo de 2008

Ser Pope.

Yo quiero ser pope, ¿y usted?

1. No tener que rogar a Dios, al destino y al Instituto Nacional del Teatro si quiero dinero para subsidiar mis obras (en vez de hacer carpetas absurdas e interminables explicando el proyecto, en donde miento deliberadamente para conseguir que me den el subsidio).
2. Ir de acá para allá siendo invitada a diversos lugares con el solo motivo de opinar acerca de los que yo pienso del teatro Argentino, o las puestas deleuzianas, o la dramaturgia del actor.
3. Cobrar por mis talleres de actuación y/o dramaturgia de $200 a $300 o más por mes per cápita.
4. Que me editen y publiquen espontáneamente obras mías y las vendan en Cúspide a más de $30.
5. Ir a festivales internacionales y ser traducida, aplaudida, lamida y alimentada en Alemán, Francés, Inglés, Checo, Croata, Ruso y/o Finlandés.
6: Entrar a escena y que el público estalle en aplausos como a Luis Brandoni cuando actúa en el San Martín (?).
7. Tener mi propia sala teatral por la zona del Abasto con patio y bar (y habilitación temporaria).
8. Y, por supuesto, pelearme con otro popes por puntos de vista inconmensurables teatralmente hablando (y pelearme también a las piñas y/o a balazos, como Ricardo Bartís con Eduardo Pavlovsky).

Yo también quiero ser pope.

¿Burning ambitions?

jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja................

viernes, 25 de abril de 2008

Una mudanza.

En junio me mudo por primera vez y estoy un poco triste. No, no me voy a vivir sola, madre se muda a una casa más grande y yo me mudo con ella, en consecuencia. Eso hasta que yo pueda encontrar mi lugar, pero para es tendría que tener una entrada de dinero estable... Así que me mudo. Va a ser feo, me parece, irse y no volver. La sola idea de no volver nunca más a esta casa, donde vivo desde que nací, y donde crecí y donde hice mitosis y metamorfosis, me pone mal. Salir por la puerta y nunca volver a entrar. Tampoco es que es una casa re linda ni nada, no es ni frente ni contra frente, es algo intermedio, pero que se yo, es mi casa desde siempre... hoy le dije a mamá: "Y... pero mejor irse, porque sino la casa nos va a atrapar y ya no vamos a poder salir" como le pasó a mi abuela Lina, que vivió desde los 24 años en una casa de avellaneda, y cuando se quiso mudar, como 40 o 50 años después, le agarró tanta nostalgia que tuvimos que cancelar el boleto (que ya estaba firmado) y se quedó ahí hasta que se murió. Y después el fardo le quedó a mi papá y sus hermanos, que también estaban los tres (mi papá, mi tía y mi tío) re tristes porque tenían que vender la casa en donde nacieron y crecieron, y ya estaban los tres re grandes, y la tuvieron a la casa ahí vacía un montón de tiempo, enrejada con un sistema especial de seguridad para que no entre nadie a vivir de colado, y nos íbamos los fines de semana con papá a la casa de mi abuela en avellaneda a tomar mate, y estábamos ahí toda la tarde, re tristes, pensando en la abuela, en la casa, en todo lo que se corroe... A lo mejor es mejor mudarse siempre, de algún modo ¿no? para que no te agarre esto que me agarra a mí ahora.


Voy a extrañar mucho a mi casa.

...



Mi primer día de preescolar en el living de mi casa.

martes, 1 de abril de 2008

Trámites.

Primero que nada, debo hacer la siguiente publicidad:

Es muy importante para mí que vayan, porque estamos recaudando fondos para la obra, que se llama "El Perpetuo socorro". Si clickean en la imagen se amplía.
De todos modos la fiesta será el sábado 12 de abril, a partir de las 23 hs, en Venezuela 2587 (y Jujuy) y con la entrada, que antes de las 2 AM sale $8, les damos medio litro de cerveza. Después de las 2 AM sale $10 (con consumición, también).
El estreno de la obra es el domingo 18 de mayo a las 19 hs en el teatro "Puerta Roja".
Pasado el dato, prosigo con el blog.
últimamente no tengo mucho que contar. Releí el post en el que cuento que me operaron de la rodilla y me pareció aburridísimo. Solo me resultó buena la parte que cuento de la operación, pero el resto es un desperdicio de espacio. Tampoco estoy visitando muchos blogs, porque estoy hacendo muchas cosas. Por ejemplo, trámites n el AFIP. La DGI entró en mi vida para quedarse. Además, hago trámites para cobrar el premio que Argentores y el INT m dio por la obra que escribí. Eso fue todo un quilombo, porque primero eramos dos ganadores, y después resultó que el jurado tuvo que elegir entre uno de los dos, y y se armó la rosca. Por suerte a mí me quedó el primero, pero lo que sucedió fue muy injusto, y una mina odiosa del INT me amenazaba con que mejor que no me pelee con el INT, que podía ser perjudicada, y al final tiene razón porque son todos re corruptos y nada les impide manipular los resultados de concursos posteriores, y por ahí nunca más recibía un subsidio del INT, y la verdad es que es uno de los pocos organismos que subsidian el teatro independiente. Así que después de comerme la verga de Raquel (así se llama) porque me la tragué toda, por más que haya ganado, porque debería saltar y decir que es injusto, porque no estamos (nosotros los ganadores) protegidos por el anonimato y no se puede decir a alguien que tiene un primer premio y después retractarse, y no voy a saltar nada, y me la voy a tragar, porque necesito la plata para montar mi obra.
Bienvenida, querida Rodríguez, a la corrompida nube burocrática que acecha a todas las instituciones. Mi primer premio, y mi primera extorsión.
Así que por todo esto no estoy teniendo mucho tiempo. Espero que puedan venir a mi fiesta, toca un grupo de percusión, va a estar buena. Besos.



domingo, 16 de marzo de 2008

Sueño típico de actriz.

Soñé que Rubén Szuchmacher me convocaba para hacer un reemplazo en el teatro San Martín del personaje principal de “La Hija del Aire”, una obra larguísima de Calderón de la Barca un día que la actriz que lo hacía no podía pero me avisaban en el momento. Así que mientras me ponían el vestuario y me maquillaban los del teatro San Martín, yo les trataba de explicar que se me hacía difícil hacerlo porque:
1. No sabía la letra.
2. Lamentablemente no vi la obra antes (igual en la realidad Rubén nunca hizo el montaje de este texto) a lo que seguían reproche de “¿no la viste?” y miradas de “qué mal” o “deberías haberla visto”.
3. Tampoco la leí nunca (la debería haber leído hace tiempo para Historia del Teatro Universal IV, pero nunca lo hice) así que ni siquiera la podía improvisar ya que no tenía idea de las situaciones.
4. Sabía que la obra se basaba en un mito griego (lo cual no es cierto, pero en el sueño era así) pero no sabía que había sido cambiado y que no con fines dramáticos, y además, no sabía qué parte del mito abarcaba, ya que los mitos son larguísimos.
Así que no dejaba de mirar la hora y contarle lo tremendo de mi situación a la gente, que me miraba con indiferencia, o traban de ayudarme vanamente, confundiéndose al explicarme de qué se trataba la obra, o haciéndome leer partes que no correspondían.
Así que Rubén venía y me daba el texto (que era un librito muy finito) y además del personaje principal, tenía que hacer de soldado al principio. Yo le decía si podía no hacer eso, pero el me miraba con cara de “y... sería mejor que hagas todo…”.
Así que finalmente era la hora de empezar, y yo estaba ojeando el librito detrás de una tela negra colgada que nos separaba del público (porque al final era el teatro San Martín, pero la gente se sentaba en una escalerita de mármol de dos escalones –era como un lugar intermedio del san martín, no era la sala- yo pensaba “ah, claro, obra moderna en espacio no destinado a lo teatral específicamente”) al final era como un “work in progress” pero la única que no se sabía su parte era yo. Y así finalmente empiezo a leer el texto directamente, pero me trabo, me equivoco, me confundo, leo mal, porque no tengo los anteojos y no veo bien, mis compañeros me miran con vergüenza ajena, siento que la escena se cae, se cae, se cae, hasta que una mina del público se levanta y dice “Bueno, ¿la cortamos acá?” y todos se levantan y empiezan a charlar. Ni siquiera habíamos pasado de la primera escena, en la que yo tenía un monólogo larguísimo.
Qué papelón.Me sentí tan contenta, cuando me desperté, de que fuera un sueño…





(Yo a los diez años de edad, en el papel de "Reina Isabel" para el doce de octubre. Todas las nenas hacían de indias, menos yo... jajajaja. ¿No parezco una Menina? Otra que Velázquez...)

lunes, 3 de marzo de 2008

Me surcieron la rodilla.

Aquí estoy. Comiendo a pedacitos un queso gruyere. Les cuento que



¡Me operaron el menisco interno de la pierna izquierda! ¡Sí! ¡Como a los futbolistas! ¡Felicidades Sol! ¡Tu primera operación!

Me durmieron. Cuando me desperté pensé que todavía no me habían hecho nada. Pero ya me estaban regresando a la habitación. No podía parar de reírme. ¿La anestesia es una droga? Porque es fantástica. "Ahora te voy a dar el opio" me decía el anestesista antes de la operación, que parecía un tenista degenerado, todo tostado, el pecho peludo y canoso, se le salía por afuera del uniforme médico, "¿cuantos novios tenés?", "eh... uno" le digo. Todo el equipo médico me felicitó ampliamente. "Pero che, 24 años nada más... es un placer operarte a vos, acabamos de operarle la rodilla a una mujer de 57 años que pesaba 170 kilos, y nos contó que ya había bajado 80... (...) ¿donde tenés las venas? voy a tener que ponerte una sonda para bebés"

Conversación post operatoria e mi casa. Situación, él me viene a visitar por la operación, jugamos al truco. Estoy perdiendo la mano ampliamente, él antes de tirar la última carta, canta:

P: Truco.

S: Quiero.

P: Pero no te conviene.

S: No me importa. Igual te quiero.

P: Lo que más me asombra de vos, es que aún sabiendo que vas a perder, me querés.

S: ¿Por qué? Por ahí arriesgo y gano.

No les voy a contar cómo terminó la mano. Quédense con las ganas. Aunque por ahora, creo que pasamos a las buenas... ¿no? ¿no?

...

Una experiencia: Se puede hacer el amor después de una operación de rodilla. No se puede: Hacer el perrito, flexionar mucho las rodillas, agacharse en general. Pero el resto, no hay problema. El traumatólogo me dijo que podía.

Por otro lado, estoy astiada. Salgo para lo mínimo indispensable. Éste tiempo enclaustrada por suerte me sirvió para algo: terminé mi pre proyecto de tesis. Felicítenme. Después, estoy leyendo a Kafka y a Wilcock, escuchando música, viendo televisión. Pajas, por ahora no me hice ninguna, pero quien sabe. Me quiero comprar esta novela de Pauls, El pasado. También quisiera leer mi libro de Pinter, que me compré antes del viaje a Córdoba, pero se lo presté a P. P tiene una cantidad de objetos míos, a saber: Un libro de Peter Brook, el de Pinter, uno de Quino, dos bombachas (una rallada -roja y blanca- y una blanca de encaje), un gel de Aloe Vera Ferrini (pero ahora se lo regalé), un CD umplagged de los Ratones Paranoicos -si, de adolescente yo era fanática de los Ratones, tenía una remera y todo- y muchas horquillas que voy perdiendo en su habitación -yo uso cantidad de horquillas.

Así que como ven, estoy leyendo mucho. De fiestas, ni hablar. Por suerte salí este fin de semana a tomar una cerveza con P, porque sino, ya de sólo despertarme y dejar que el tiempo pase, me deprimía. Hoy salí a la calle con muleta para ir a la kinesióloga y probé ir en colectivo. Perdón no, pero el taxi está carísimo, no voy a tomar taxi de ninguna manera. Definitivamente no voy a tomar taxi. Me subí al colectivo y me dejaron el asiento ¡tomaa... chiva, chiva, calenchu! qué placer... y es mejor que estar embarazada, porque la muleta se nota seguro. Creo que la voy a seguir usando un buen tiempo, aunque no la necesite.

¡Bueno, che, un beso grande para todos!

lunes, 4 de febrero de 2008

Preocupaciones

-Desde que uso ropa blanca, noto lo sucia que soy, cuanto mancho la ropa. Gasto montones en camellito, ayudín, y todo tipo de quitamanchas.
-Tengo un dolor en la rodilla desde hace un tiempo, y la molestia va en aumento. El traumatólogo diagnosticó tendinitis rotuliana. Hoy me hice una resonancia magnética, me metieron en un tubo que hace ruidos durante 15 min. Los resultados, el miércoles.
-Creo que mi gato es epiléptico. No voy a dar detalles, pero a veces se contorsiona muy raro, y maulla y corre y se choca contra todo, como escapando de un enemigo imaginario, hasta quedarse maullando aterrorizado debajo de la cama. Encima la última vez le pasó que se chocó con la aspiradora, ésta se prendió y fue doble el susto.
-Últimamente tengo desordenes digestivos. Me descompongo, vomito, una vez tuve diarrea. Yo pensaba que eran las pastillas anticonceptivas, pero no se muy bien que es. No estoy embarazada.
-Este año tengo que conseguir una entrada de dinero estable y mudarme sola.
-Me cuesta mucho sentarme a estudiar para mi tesis. La cantidad de novelas que estoy leyendo para no leer para la tesis es increíble. Me leí “El perfume” de Süskind, “Las Partículas Elementales” de Houllebecq, “Igor” de Federico Levin, “Al sur de la frontera, al oeste del sol” de Haruki Murakami y ahora voy a empezar con uno de Romina Paula.
-Antes cuando era chica no me dolía el cuerpo por cualquier pavada como ahora.
-La psicóloga dice que no tengo que preocuparme por las cosas, sino ocuparme.

¿Qué será de mí?

La otra es hacerme ciruja. Créanme que lo he pensado seriamente.
No es una mala salida, el pordioserismo. Es todo un fenómeno urbano.








Este es mi gato ¿Tendrá algún problema neurológico? P dice que sí, seguramente. Ahora, es un gato re churro, y ama mirar por mi ventana.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Ancianitas. Un complot monetario.

Nadie podía pensar que el gran problema de la falta de cambio en monedas de la capital federal se debía a las viejecitas.

Abuelas, octogenarias, ancianitas, guardaban sus monedas en cajones, pocillos de café, monederitos, rigurosas alcancías metálicas acumulando así miles, millones, trillones de moneditas de 5, 10, 25, 50 y 100 centavos en sus casitas céntricas y suburbanas, de las que raramente salían.
La raíz del problema comenzó a develarse cuando se pudieron observar ciertos patrones similares en los casos de viejecitas internadas en geriátricos. De hecho, en las casas de las recién alojadas, podían encontrarse numerosos tarritos de diversa índole atiborrados de moneditas, ascendiendo la suma total de pesos a casi $300 por viejecita internada.
Luego de una exhaustiva investigación y posterior hurgamiento de los bolsillos, cajones y monederitos de las personas de sexo femenino ubicadas en un rango de edad de 65 a 150 años se han podido rescatar, exitosamente, $ 536.000 en monedas de uso legal en el perímetro comprendido entre Buenos aires y el gran buenos aires.
Agradecemos la paciencia y el compromiso de la policía federal y las diversas ONG que han participado de la búsqueda y posterior rescate del cambio acumulado durante décadas por estas mujeres cuyo raciocinio se encuentra en estado limítrofe entre la madurez y la senilidad.
Ahora los ciudadanos de la ciudad de Buenos Aires podrán gozar libremente de un cambio en monedas fluido y fácil de conseguir en cualquier banco o comercio adherido a viejecitas.com. De hecho quien podría pensar que una inocente viejecita atentaba contra la estabilidad económica y financiera no solo de la capital federal, sino de todo el entero y argentino país.


(Esta es mi abuela y yo. La voy a visitar seguido a su residencia para personas seniles. Parece que la pasa muy bien ahí. Menos mal.)

¡Abuela!

¡Tenías más de $300 pesos en monedas en tu casa! ¿Cómo pudo suceder?

martes, 4 de diciembre de 2007

Sinopsis.

El sexto festival de teatro de Buenos Aires. El árbol de la Recoleta. La bombacha culotte. La hebilla, los pantalones. La costra. La mano. La humedad. Los ultrafinos. Figueroa Alcorta y Pueyrredón. Las canciones, el calor, la primavera. Los mimos. Las orquillas en el bolsillo de la camisa. Los pelos de tu torso. El colchón, la sangre, los preservativos del gobierno de la ciudad. El desayuno completo. La ventana. La calle San Isidro. El sol en la puerta del video club. El beso. Las palabras. Los raspones. La barba. El dolor. Las hinchazones. El día miércoles. Las frutillas. Las sábanas mugrientas. Los baños. Los pececitos blancos. La prestobarba. La grasa. La primera cita. El desmayo. Los celos. Los rusos. Tu novia. El llanto. El 71. Las fotos de mi infancia. Mi abuelo. El Club Atlético Independiente. Los Colombianos. El dominó. Las nauseas. La cerveza negra. La ciudad de Córdoba. El viaje. La espera. Las elecciones presidenciales. La ansiedad. Los enojos. La parada de colectivo. Las llamadas. Las llegadas tarde. La boca abierta. El fernet. La familia. La profundidad. Las intensidades. El vinito. Los amigos. El escabio. Los cigarrillos armados. Las crema de vainilla. La suciedad. El olor a sexo y a luz solar en tu habitación con la puerta cerrada que da a la escalera de la casa de la calle Bustamante.





jueves, 29 de noviembre de 2007

Mi cumpleaños: toma 1.

Bien amigos, con ustedes, mi cumpleaños. En principio aquí les va una foto con mis dos madrinas blogger, es decir, aquellas que, teniendo un blog previo, me incitaron a crearme uno. Ellas son Luciana (izquierda) y Nurit (derecha):





He aquí mi muchachote, para que al fin lo conozcan.
Una preciosura pura de Córdoba. Naturaleza humana viva.
Y además, un poeta, no saben la dedicatoria que le escribió al libro que me regaló.




Estos son mis amigos Ramiro y María. Los quiero mucho. Junto con Miguel (que viene en la foto siguiente) ensayamos la obra que escribí.





EL CORDOBAZO II: Acá está Migue. Migue es muy importante porque gracias a él lo conocí a P. En la foto se ven a P, a Migue y a Sofía, que son como tener una foto de la embajada de Córdoba (si ésta existiera). Tres cordobeses de 16 en mi cumpleaños es un porcentaje importante, y me pareció bien poner la foto. Migue tiene un blog cuya dirección es www.chombitabeige.blogspot.com, en honor a un texto que yo le hice para él (para que lo actúe).


Hay más fotos pero ya serían demasiadas. Supongo que las iré posteando con el tiempo. Respecto a Pol Capillas, que siempre me pide una foto XXX, he decidido postearla luego. Si si, los dejo con las ganas. Tengo una imagen hermosa, de la mañana siguiente.
Un beso para todos.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Resulta que pronto cumplo años

Resulta que el sábado 24 cumplo 24. Todo el año pensé en hacer una fiesta grande e invitar a todo el mundo, bloggers incluidos, pero la fecha se me acercó y se me acercó y finalmente no alquilé ningún lugar. Así que hice una lista de mis amigos pertinentes y los invité al mismo restaurant vegetariano en el que festejé mis 23 el año pasado. Me gusta mezclar a mis amigos más íntimos de los diferentes ámbitos, porque veo que aunque no se conocen, cuando los junto se llevan bien.

Cosas que me preocupan de ese día en general:

-No se si hay una fiesta a la que ir después del restaurant.
-Mis amigos son en realidad un 85 por ciento mujeres y un 15 por ciento hombres. El destino de lesbiana me persigue, y lo puedo corroborar en cada cumpleaños mío.
-el lugar no es caro pero los vinos salen $25 cada uno, porque el vino de la casa se suele acabar rápido.

Cosa que me preocupa de ese día en particular:

-La presencia del cordobés (al que llamaremos "P") en mi cumpleaños. Evidentemente, el 24 de noviembre se estarían cumpliendo exactamente dos meses y medio de "el día del árbol" día en que él y yo hicimos el amor por primera vez, abajo de un árbol de la recoleta (si, en Figueroa Alcorta y Pueyrredón), día fechado como 9 de septiembre de 2007 del calendario cristiano. Desde ese día nos dimos "masa" mutuamente reiteradas veces, llegando a noviembre con una "ratio" de encuentros cada día por medio ( y a veces hemos pasado juntos hasta 4 días seguidos), llamadas por teléfono, mensajes de texto, etc. La cantidad de tiempo que he pasado con "P" me lleva indefectiblemente a la conclusión de que él es alguien importante en mi vida y quiero que esté en mi cumpleaños sin ninguna duda. El tema es que no puedo decir que sea "mi novio" (aunque lo parezca) ya que él, como ya todos saben, tiene novia. La idea de que él se sienta aterrorizado por la circunstancia de verse rodeado por mis amigos el día de mi cumpleaños, teniendo un status de "novio" en la reunión, me llena de angustia. Tengo miedo de que no quiera venir.
La situación es agravada por la presencia de otras parejas en la reunión que sí van a tener un status claro y definido de "parejas" cosa que nosotros dos aún no tenemos, debido a esa novia corpulenta que parece que tiene en Córdoba desde hace un montón de tiempo (y a la cual la ve poco porque ella vive allá y él acá desde hace más de tres años) y de la cual él no me dice una palabra de qué es lo que pasa con ella últimamente.
La situación es agravada al cuadrado en el hecho de que él es mi relación más larga hasta el día de la fecha, es decir, sería la primera vez que alguien me acompañaría en mi cumpleaños en calidad de "compañero".

Así que cumplo 24 nomás. Ya se va a cumplir un año de este blog, también.
Un beso grande para todos.

domingo, 7 de octubre de 2007

El Cordobazo

Bueno, estuve medio colgada con el blog porque estoy en el apogeo de un romance con un cordobés que me tiene "como bola sin manija" (whatttt? hay cada expresión...).

COSAS QUE ME DICE EL CORDOBÉS:

-"Córdoba: Tu piel tiene olor a yougourt y/o a leche con miel.
Buenos Aires: ¿Soy alcalina?
Córdoba: Sí, puede ser"

-"Sabés que con vos me pasa algo que nunca me había pasado con nadie. Te miro, te dejo de mirar, te miro, te dejo de mirar, y cada vez sos diferente. Te movés, girás y sos otra. La otra noche en la oscuridad hasta me dabas miedo. Me preguntaba ¿Quién es esta mujer?"

-"Si no me va bien con esto de la actuación, no me voy a hacer un intelectual del arte"

-"¿Hacemos de comer o querés que te la meta un poco?"

-"No seas tan porteña"

-Te voy a hacer el huevo frito de tu vida"


Ay, a mi no me llegó la primavera, me atropelló un camión con acoplado Córdoba-Capital.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Un sol para los putos

Resulta que estuve mirando unas fotos viejas de mi infancia que encontré en un cajón en la casa de mi papá (si, el que tenía pinta de bolchevique y ahora votó a Macri). Entre ellas encontré la que tengo en la columna derecha de este blog, y algunas otras, de mis padres jóvenes y eso. Pero de pronto, entre las hojas de los álbunes y los cuadernos foliados de fotos, encuentro esta foto imposible:




¡¡¡Ustedes se preguntarán por qué, por qué tengo una foto con Marley abrazándome, y atrás dice "un sol para los chicos"!!!

No lo se, pero mi cara de pánico es evidente.

Pueden creer que no puedo recordar cuando fue sacada esta foto. Debo haber bloqueado el recuerdo debido al trauma que implica el hecho de tener una foto con Marley.

Marley está encallado en mi inconsciente por esa foto y en inconsciente de todos los argentinos por esos programas horrendos que conduce por la televisión.

Marley es parte de nuestro bioritmo histórico, de nuestra argentinidad sociológica.

Marley está en la pantalla mental de cualquier ciudadano standard, en el repiqueteo neuronal de cualquier hijo de vecino. El presidente de la nación sabe quién es Marley, los diputados y los senadores saben quien es Marley. Sobisch sabe quien es Marley. Cualquiera sabe quien es Marley, y aún más: saben que es gay. Mi hermana -que ahora tiene 7- teniendo 5 años sabía que Marley era gay.

Marley es como Mickey Mouse. Todo el mundo puede reconocerlo. Es un icono de nuestra cultura trash. Es nuestro "tangou argentinou" propiamente dicho.

Andáte a la concha de tu madre, Marley. Puto.

Puto, Marley puto.

goooooooooood byyyyyyyyyyye, guys. Yeah.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Post dedicado a "P"

Pasa que en estos días me reencontré con un tal "P" que no veía hace tiempo, y tengo muchas ganas de hablar de él y de su patio lleno de changuitos de supermercado, pero le di la dirección de mi blog y ahora me da vergüenza mencionarlo.
Fue bueno reencontrarme con "P" porque es muy, pero muy entretenido. Me lo crucé dos veces esta semana. él dijo "es el destino", yo dije: "no, es el Festival Internacional de teatro de Buenos Aires".
Después, si él me da permiso, pongo un par de diálogos.
Y no, no voy a decir nada atrevido en este post. Me da cosa.

Ah, ¿les conté que rompí mi chanchito?




Me compré unas botas azul metalizado.

Les mando un beso grande.

Gaviota

PD del 30/11/07 (Este P no es el cordobés, es otro, que se llama Patricio)

jueves, 13 de septiembre de 2007

Ley empírica Nº6

Mi grado de gesticulación en las situaciones sociales es directamente proporcional al paso del tiempo., y no me había dado cuenta hasta ahora.

Estoy en una reunión con amigos del colegio secundario que no veía hace tiempo. Son coreutas, o ex-coreutas del colegio (como yo). La ocasión: Ale g. se va a triunfar a Francia. Es un barítono excelso y tiene la gloria por delante.
Estoy sentada charlando con Isabel. Entre Isabel y yo hay una historia larga y tácita que nos sondea, como una paloma rapaz. Resulta que yo salí 2 meses con un amigo mío, F* (coreuta también) cuando tenía 17 años, y a la semana que F* y yo terminamos, Isabel empieza a salir con F* y creo que todavía siguen juntos, la verdad no se. F* ahora está en Europa, haciendo una especie de doctorado en física (no estoy muy al tanto, como podrán apreciar). Así que aquel episodio tácito latía por debajo de la conversación, acelerando mi pulso cardíaco. Además, ella es muy petisa, lo que aumenta mi agitación.
Me agito. Ella se muestra tranquila, tranquilísima. (paréntesis: las chicas del coro siempre fueron bastante recatadas, lo que aumenta el contraste con mi persona). Es más, está aún más zen que antes. Isabel flota sobre el sillón como un holograma, es pequeña, pequeña, habla bajito, bajito. Eso me agita más. Me acelero, comienzo a gesticular. Hago de más. Ella me cuenta que toca el chelo, que tocó en una obra de teatro.
Y es entonces cuando empiezo a hablar de teatro. Ruego que alguien me frene, porque sé cómo me pongo cuando hablo de teatro. Despotrico. Hago gestos. Sin saber cómo paso al tema "política" y me pongo violenta. Digo varias veces "concha". No puedo parar de hablar de teatro. Llamo a varios teatristas "miserables". Siento que es tan pequeña, y habla tan bajito, que puedo aplastarla con el peso de mi voz. Le digo cosas como "me interesa lo extremo, lo extremo" y "nadie me va a tener en la palma de su mano" mientras extiendo mi puño hacia ella amenazándola. Pienso que yo no era sí antes, que gesticulo más, que tengo la voz más grave, que tengo marcas corporales y gestuales que me ha dejado el paso del tiempo. Viene Ramiro a rescatarme.
Ramiro es mi mejor amigo. Es actor de la obra que escribí y sigo ensayando, "body Art". Con él me entiendo bien. Me saca afuera. Más coreutas. Coreutas por todas partes. Sufro revivals constantemente. Pienso en comer todo el tiempo. La cerveza invade la tierra. Hay torta de brownie. No paro de hablar y de comer. Me siento alegre y optimista. No puedo parar de hacer bromas. Soy consciente de que no puedo manejar la situación, pero ya no me queda otra que seguir adelante. Hago un gesto, y este se me queda pegado a la jeta, al cuerpo, y ya no puedo sacármelo.
Luego de la adolescencia no hay vuelta atrás. Ahora las cosas me marcan más que antes, cada decisión que tomo, cada discernimiento, es como un hierro incandescente que me sella y cuyo rastro jamás desaparecerá.
Temo deformarme con el tiempo. Ya observé que todas las personas que pasan los 50 años tienen algo extremo, algo en lo que se han metido y se les ha quedado pegado. Pienso que lo que ahora es sólo un germen a los 23, será deliberado y grotesco a los 50. Sé que será así, y se que esto irá incrementándose con el tiempo.
Witold Gombrowicz habla mucho de esto. Léanlo, es una maravilla de polaco loco. Creo que estoy siendo demasiado influenciada por Gombrowicz. Es otra huella incandescente sobre mi corteza cerebral.

Es increíble qué cambiados estamos todos. Estaban al lado mío, y sin embargo estaban lejos, lejos. Y habíamos sido amigos.

Ya se desató la maquinaria. Tamo' hasta el cuello, Witold. Así que pedaliemo' nomá, pedaliemo'.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Pileta Fogwill

"Che, qué bien que nadás mariposa. Igual a vos se te reconoce en la pileta no sólo por eso, sino por esa cola grande y colorada que tenés y que sobresale de la superficie cuando nadás mariposa." Fogwill dixit. (Nota: uso malla roja a veces.)

NOTA AL MARGEN:
Competí en un torneo de natación en mi pileta (Club almagro) y salí segunda en mariposa. (¡Vamos por más!). A la hora de la foto, en el podio, la que salió primera me dice "Felicitaciones". Yo le digo: "Yegua".

"Uh, ¿vos también estás en Letras? Qué boluda" Fogwill dixit.

Fogwill: ¿Y vos no tenés?
Sol: Qué.
Fogwill: ¿Vos no tenés?
Sol: Qué cosa.
Fogwill: De dos piezas.
Sol: Ah, no. Todavía no.
Fogwil: Tenés que tener.
Sol: Sí, esta de moda usar de dos piezas.
Fogwill: Si, ¿no? Mi hija está embarazada.
Sol: Ah, ¿si? (¿será Vera?)
Fogwill: Está así. (gesto de panzota)
Sol: ¿Y para cuando?
Fogwill: Para el 10 de enero. Aunque yo creo que va a ser antes. El de la ecografía también. Sí, yo creo que va a ser antes, porque está así. (gesto de panzota)
Sol: (¿será Vera?)
Fogwill: Ahora faltás vos.
Sol: Yo... ¿qué?
Fogwill: (gesto de panzota)
Sol: Ah, no no.
Fogwill: ¡Qué no! ¡Sí!
Sol: No, todavía no. Después de los treinta.
Fogwill: Pero a los treinta ya vas a estar vieja. ¿Seguís yendo a lo de Bartís?
Sol: Sí, sigo.
Fogwill: Y a lo mejor él te puede decir cómo hacer con lo de (gesto de panzota).
Sol: Ah, sí (risotadas) él seguro que sabe cómo hacer.
Fogwill: Va a saber cómo ayudarte para (gesto de panzota).
Sol: Sí, el va a saber, seguramente.


Nota: Para los que no lo conocen, Bartís, mi maestro de actuación, es conocido, entre otras cosas, por tratar de engramparse a cuanta mujer le gusta, a toda costa.

domingo, 26 de agosto de 2007

Lifschitz

Diciembre de 1997. 13-14 años.
Furor hormonal, la sexualidad como una metralleta. Las chicas de primer año del Colegio Nacional de Buenos Aires persiguen con cámaras de fotos a los muchachos de quinto año turno mañana, tarde y noche, que tratan de escaparse hasta que finalmente posan, resignados y exitados a la vez, por las femeninas juventudes que en manada les bloquean el paso por el claustro central. Las colegialas recién ingresadas a la institución, sacan fotos a los muchachos egresantes, que para ellas tienen un claro status de viriles griegos Dioses, inalcanzables y llenos de pelos en la cara, en el pecho y en las piernas. Vueltas olímpicas, marchas, escraches, las colegialas cargan las banderas del centro de estudiantes, y se desviven por su presidente, el guacho-pija del momento, también egresante de quinto año '97, de nombre Alejandro L***. Alejandro L*** se sienta en el escritorio de los docentes y habla de política sin parar. Pasa por las divisiones de los tres turnos para convocarnos, agitarnos y recordarnos que él es el más sexy-supercomprometido-macho-hippie-chick del momento (eran tiempos en donde el colegio era hippie a full, si no eras hippie no existías) y que su agrupación es la más progre-rebelde-político-marxista-supercomprometida-hippie-socialista-de vanguardia del momento. Alejandro L*** se balancea sobre el escritorio. Hace equilibrio en el mini estrado. Tiene el pelo rubio y largo. El jean roto, la musculosa roja de ricotero. Alejandro L*** apoya sus topper rotas sobre los primeros bancos. Nos habla. Nosotras, las estudiantes de primer año turno noche, lo miramos con los fauces abiertas, borboteantes, revolucionarias. La vista clavada en las nalgas del hippie parlante. Alejandro L***, presidente del centro estudiantes, egresaba ese año del colegio, y el tiempo se volvía una cuestión de vida o muerte. Dábamos la vida por que no egrese. Cualquier cosa, pero por favor que no egrese.

Agosto 2007. 23 años.
Ella disfruta su cerveza del sábado a la noche, con una amiga, en una especie de bar-tugurio-tanguería en Perón y Bulnes. No espera nada de ese sábado a la noche. Ella y la amiga hablan con un grupo de tres pibes. A ella le gusta uno de los tres, que parece que es actor.
-Pará que te doy una tarjeta de la obra que estoy haciendo .
Ella lee la tarjeta que le da el chabón.
-Este soy yo.
Él señala su nombre en la tarjeta. Alejandro L***.
-Pará, eh, por ahí te tiro cualquiera, ¿vos... vos eras presidente del centro de estudiantes en el secundario?
Sí, era él.
-Jajaja, ¿así que sos actor? Vos eras presidente del centro de estudiantes cuando yo estaba en primer año.
Ella no lo había reconocido, se había cortado el pelo (y además habían pasado diez años).
Mas tarde uno de los amigos del gran Alejandro L*** le pide un beso, pero ella se evade con eufemismos. Quiere al presidente, quiere al presidente.
El grupo de los tres muchachos y las dos chicas deciden ir a desayunar a la casa de Alejandro. Corren bajo la lluvia. Toman mate. Son jóvenes (todavía). Uno de los amigos se va. Siguen tomando mate. Alejandro le toca una pierna.
-¿Tenés medias?
-Sí.
Él desliza sus dedos por la rodilla. Siguen tomando mate. Se hace de día.
-Les pido un radio-taxi.
El amigo que queda, su amiga y ella esperan el taxi. Tocan el timbre. Ella y Alejandro caminan adelante por el pasillo. Los otros dos se quedan atrás. Él la agarra de la mano. Cuando llegan a la puerta se besan.
-Te mando un mail y así me pasas a visitar algún día.
Se suben al taxi. De pronto es domingo a la mañana.

Ella chequea su casilla de mails incesantemente. Ahora la vida es una gran sala de espera.