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domingo, 19 de junio de 2011

Bien.

No escribo desde noviembre.
Me mudé. Buena. Estoy viviendo sola por primera vez. Ya no soy más una boquita pintada del Abasto ni de Villa Crespo. Ahora soy de Palermo.
Lo que sí, fui soy y seré siempre, una chica made in Almagro.
Estoy incursionando en la narrativa de la mano de Hebe Uhart. Bien también.
Sigo con el piano. Buena.
Dejé de fumar. Había fumado todo este último año y dejé. Bien.
El IUNA me paga por estudiar y pude dejar la oficina.

¡Al fin!

Me dieron una mención en el Rozenmacher.

Buen año el año del conejo, che.

¿Encontraré el amor este año también?

Sol


domingo, 8 de agosto de 2010

OSTENDE. Estreno 15 de agosto.

El 15 de agosto estrenamos "Ostende". Es el segundo texto mío que sale a la luz, y la primera obra que dirijo. Así que, estoy bien al plato, como quien dice.
Casualmente, empecé a escribir Ostende entre el 14 y el 15 de agosto del 2008. Recién estuve leyendo ese primer archivo guardado de la obra, se llamaba "Sudoeste" es muy bueno porque ya estaban los tres personajes, desde el principio. Y el aire libre. También estaba el aire libre.
Ya tengo ganas de ver a la obra nacer, que desarrolle más allá de mí, que empiece a caminar. Quiero ver cómo es Ostende, porque la verdad, yo no se cómo es.
Hoy es el primero de los ensayos generales. Van a venir amigos (los mejores) a verlo. Y serán las primeras reacciones que la obra provoque.
Yo no tengo hijos todavía, pero para mí las obras son como hijos, que no importa lo que uno haga, luego se independizan y son lo que son, más allá de uno. Así que ya tengo ganas de verle la cara a Ostende, como piensa Ostende, en donde resuena, qué le gusta hacer a mi obra.
Como a un hijo, le di todo de mí.

Que empiece el baile.




OSTENDE
Dramaturgia y dirección: Sol Rodríguez Seoane
DOMINGOS 20:30
ElKafka Espacio Teatral
Lambaré 866
Entrada: $40. Estudiantes y jubilados: $30

Reservas: 4862 5439

Actúan:
Leandro Airaldo
María Colloca
Francisco Egido

Escenografía: Carla Balboa
Vestuario: Joanna Nogueiras Yankelevich
Iluminación: Adrián Grimozzi, Eduardo Pérez Winter
Música original y realización sonora: Carla Balboa
Diseño gráfico: Leandro Ibarra
Producción, prensa y difusión: Sol Rodríguez Seoane
Realización de escenografía: Mariano Rueda
Pintura telón y bastidores: Carla Balboa, Pablo J. Díaz
Asistente de escenografía: Esteban Siderakis
Trombones: Eduardo Márquez
Piano: Carla Balboa
Operación técnica: Flavio Carvajal

Dramaturgia y dirección: Sol Rodríguez Seoane

Sinopsis:
Lorenzo y Alicia se pierden en el bosque encantado de Ostende. Sin saber cómo, llegan a la casa de la infancia de Lorenzo, donde los espera Rafael, el cuidador. Rafael no los recibe muy bien.
Pasaran un día de vacaciones extraño y lleno de insolaciones. Lorenzo tratará de entrar a su casa, perderá sus valijas y las encontrará de nuevo, Alicia se lastimará un pie, tomará sol y aprenderá a usar la escopeta, y Rafael, luego de años de encierro, saldrá de la vieja casita de Ostende para recibir a Lorenzo, y para enamorarse como en las películas, con malla y borceguíes.
Al final del día, sin que ellos se den cuenta, todo habrá cambiado de lugar. Igual que el jardín y las nubes que se desplazan por el viento, Lorenzo, Alicia y Rafael parece que están quietos, pero se están moviendo.
“Ostende es una obra construida a partir de la ambigüedad del lenguaje. Lo que dicen los personajes es opaco, no deja ver lo que hay detrás. No tenemos más que el lenguaje para comunicarnos y este es impredecible, engañoso, circular. De la misma manera, Ostende también es impredecible, engañosa y circular.
Ostende es un agujero negro, que señala lugares que no existen. Es el sueño de Lorenzo antes de morir. Un sueño expresionista.
Escribí Ostende pensando mucho en la muerte. No se bien dónde estoy ni a dónde voy, ni a dónde quiero llegar. Sólo se que un día llegará el final, en un bosque o en una ciudad, y que no importa lo que haga, al final del camino siempre Habrá un pozo y una cruz esperándome, para dejar hundir mis huesos.Para mi la muerte es un bosque perdido en la costa atlántica, irreal y fosforescente, que me espera con las puertas de sus brazos abiertas.”
Sol Rodríguez Seoane

Este espectáculo cuenta con el apoyo de Proteatro y el Instituto Nacional del Teatro.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Geissler Zeitz

Hace ya más de un mes que me he proletarizado, y me levanto a las 6:30 de la mañana, y trabajo de ocho a cinco. Luego, hago toda la vida que hacía antes: Ensayo 2 veces por semana mi obra nueva, ensayo con Miguel su obra nueva, voy a piano, voy a nadar 3 veces por semana, doy clase de escritura. A veces mi día termina a las 23 hs, todo el día de corrido. Los sábados, ocupados. De 13 a 18:30 ocupados.
A pesas de mi agitada vida, estoy contenta. La mañana se desenvuelve sobre la ventana, y yo la veo venir. El sol da sobre las paredes de mi casa como si fuera mediodía, aunque son las 7 de la mañana.
Y después voy al estudio, y abro las puertas para que todos esos ingenieros y arquitectos puedan salir (entrar) a jugar. No puedo decir que soy la que cierra y la que apaga la luz, porque siempre queda gente, pero si soy la que inaugura cada día de ese estudio/casa de Congreso. Le pongo café a la máquina, le saco los candados a las ventanas. El sol también da fuerte en el pasillo del estudio/casa, es un pasillo al aire libre, se ve todo el revestimiento metálico de las terrazas. Los techos son altos y el corazón es grande. A la madrugada el viento es fresco y verde, como si Buenos Aires fuera una ciudad costera y pequeña a la orilla del mar.
El otoño a llegado y con él mi piano. Tiene nombre. Se llama Geissler Zeitz. Es grandote y alemán, caoba. Por ahora, mi único romance del momento. Me gusta sobre todo como suena grave. Mi primer piano.
Toda mi vida quise tener un piano, toda la vida quise uno conmigo. Cada vez que puedo, me pongo a practicar. Mi gato se volvió loco con el piano, lo usa para todo, para frotarse, para dormir. Cuando toco se pone a maullar, se da la cabeza contra las cosas. Está loco mi gato.
El otoño a llegado, y como todos los otoños, contiene en sí la promesa del invierno. Pero será un invierno apasionante. Un invierno de estrenos y ensayos a todo o nada. De caída libre.
Como me gustan esas cosas a matar o morir.
Soy terrible.

domingo, 4 de octubre de 2009

Es increíble el dolor muscular que tengo.

Qué voy a hacer con esta contractura, ay Dios mío, ¿qué voy a hacer?
Y hoy estaba caminando por el pasillo, no se por qué estaba caminando por el pasillo, y pensé, “ya me estoy acostumbrando a esta contractura” como si eso fuera bueno, como si fuera bueno acostumbrarse.
Estoy contracturada desde el 9 de septiembre. No empezó ahí, empezó antes, pero el 9 de septiembre la contractura fue tan grande que vomité. Vomité todo lo que había comido.
Desde que me recibí no paro de enfermarme. La vida de pronto se me está haciendo bastante penosa. Antes tenía muchas cosas para desear. Ahora no se que deseo. Por ahí más dinero, para poder mudarme. Me gustaría irme de vacaciones un buen tiempo, meter los pies en el agua. eso sí que me gustaría. Por ahí lo haga, en enero, sí, por qué no. Irme a la playa, a Villa Gesell, como antes. Aunque supongo que será distinto. Ni bueno ni malo, sólo distinto. Porque ahora ya no tengo 20 años y Villa Gesell está lleno de gente de 18 a 20 años. Posiblemente toda esa movida adolescente ya no me siente. Pero no reprocho mis 25 años. En realidad, me gusta que el tiempo pase, no le reprocho nada al tiempo. Me gusta crecer, y saber que de a poco, en algún momento, iré envejeciendo. Y seré arrugada y blanda, y haré lo que pueda, como todos.
Ahora que lo pienso, eso quisiera ser, arrugada y blanda, eso es lo que yo quisiera ser. Pero si sigo así, me iré endureciendo poco a poco, de afuera hacia adentro, y algún día como cualquier otro, sin que yo lo perciba, se me contracturará el corazón, y se me doblará en dos, como un músculo herido y lleno de sangre. Y ese día pensaré en este día, y en este mes de septiembre, donde la cabeza me dolió como nunca por la maldita espalda, y me diré, “debí haber hecho algo en ese entonces, y no acostumbrarme a esta dureza, a este dolor muscular”.
Muchas cosas se me empiezan a aparecer como incógnitas a lo largo que el tiempo pasa, como este asunto de los dolores de espalda, ¿será que toda la gente adulta y mayor, tiene dolores y se acostumbra? Yo antes no tenía estos dolores tremendos. Ahora el dolor muscular me hace doler la cabeza, no puedo hacer nada, no puedo pensar, ni leer, ni escribir cuando estoy así. Es como estar constantemente enferma.
Se me ocurre que los tengo desde que me recibí, pero entonces, ¿qué hacer? ¿Empezar otra carrera? No es una solución. ¿Proponerme nuevos objetivos? Vivo proponiéndome objetivos y me divierto bastante cumpliéndolos, la verdad es que elegí una linda profesión. ¿Y qué hago? Por ahí lo que me contractura es que el tiempo pase, y que estoy por cumplir 26, pero cuando lo pienso, no se, no me lo creo. Digo, el tiempo pasa y es inevitable.
No se por qué tengo este malestar. Pero es la primera vez que me pasa así, tan fuerte, por eso lo quiero rescatar, porque es algo que antes no me pasaba y ahora me pasa. Quisiera descansar, meditar, no comer por unos días, hacer algo, un retiro espiritual, algo que me limpie de todo. Peor no se bien cómo hacer, ni a quién recurrir. Tengo una tremenda necesidad de descansar, al 100%.
Si, creo que estoy necesitando vacaciones. Eso es lo que estoy necesitando.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Contracturas y festivales

Hace un mes y pico que estoy yendo a piano. Estoy muy contenta porque creo que quiero tocar el piano desde los 8 años, o antes incluso. Esta semana no pude practicar porque me agarró la contractura de mi vida. Tuve fuertes dolores de cabeza y me tuve que hacer acupuntura. Después de la acupuntura, estuve dos días sin poder agacharme, por unos pinchazos que me hicieron en el siático, se ve que es parte del tratamiento, así que estuve sábado y domingo postrada. Tenía planes para este fin de semana, el viernes iba a ver a una amiga actuar, y el sábado iba a la obra de un amigo. Así que no pude ir, para mi desgracia.
En cambio, me clavé al hilo 6 episodios de "Twin peaks", que me tiene enganchadísima. Linch es lo más, yo ya lo sabía, pero con esta serie lo confirmo. Un fin de semana de televisión y almohadilla térmica. Dios, y pensar que sólo tengo 25 años. ¿Qué será de mí a los 40?
"body Art" está en el VII Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires. Me acuerdo que fuimos con María y Ramiro (Migue todavía no estaba en el grupo) a hacer la cola para comprar las entradas del festival 2007, y nos dijimos "Tenemos que estar en el próximo festival". Por supuesto en ese momento era todo casi una utopía. Ni siquiera habíamos estrenado. Y ahora estamos. A veces pienso que no me puedo quejar de esta vida. Bueno, incluso no me quejo, pero si me quejase, me diría "No me puedo quejar, che". Primera vez en el festival.
La funciones del festival son el domingo 11 de octubre a las 23 hs y el miércoles 14 de octubre a las 19 hs. Pueden comprar las entradas por internet o en la Casa de la Cultura (Av de Mayo 575) o mandarse directamente a ver si hay lugar.
Sino, pueden venir a partir del 21 de octubre, que re reestrenamos la obra, hasta fines de noviembre (son 6 funciones) los miércoles a las 20 hs, siempre todo en ElKafka. Ya saben, todos los datos están en www.elsindromedelbodyart.blogspot.com
Bueno, eso. Y ensayando una nueva obra, de la cual no voy a decir el nombre. Es secreto. Además, tengo la ilusión de que gane algún premio, y vieron, todos los concursos son con seudónimo.
Escribiendo una nueva, de un muchacho-serpiente, parece. Muy raro. Todavía no se de qué se trata.
Y bueno, se viene la primavera nomás, pasó el invierno, al fín. 14 de septiembre, qué mas puedo pedir. El 17 de septiembre falleció mi abuela Lina, ya 7 años sin ella, sus mates de agua de Avellaneda, su arroz con manteca. El arroz lo puedo imitar, al agua de Avellaneda, la verdad que no.
Sol

domingo, 21 de junio de 2009

Invierno.

Hoy empieza el invierno. Eso es muy importante para mí. Las estaciones del año me resultan muy importantes. Porque hoy, la tierra, que día a día se alejaba más y más del sol, toma el envión, y como impulsada por una gomera (o resortera, como se diga) sale disparada hacia la otra punta de su órbita. Hoy es uno de los dos puntos de inflexión del año, el lugar en el que el péndulo se detiene para dejarse caer por dónde antes se dejó subir. Hoy el tiempo se detendrá, y la tierra también, para ponerse a pensar, por una milésima de segundo, a dónde ir.
Hoy es la noche más larga del año. A la seis (son las seis y cuarto) ya era de noche, y me sorprendí. Cuando anochece me entristezco. El año pasado no me entristecí, porque el 21 de junio pasado, a esta hora me estaba preparando para el esperado y temido estreno de "body Art". El desafío transformó a la noche más larga del año en un verdadero punto de inflexión, pero no sólo por los factores puramente físicos, sino por el hecho de estrenar mi primera obra de teatro, a la cual estaba firme y pasionalmente comprometida. Hoy, la nostalgia es doble, porque "body Art" ha terminado el pasado 12 de junio, y tengo el doble de melancolía.
Sin embargo, aunque hoy la noche sea ardua, se que mañana me voy a sentir mejor. Que me voy a despertar contenta, luego del cambio de dirección terrestre.
Porque llega el invierno y con él, la promesa fatal (fatal porque inevitable) de que de ahora en más, podemos esperar siempre, días cada vez más largos, por seis meses.
Por eso me gusta el invierno. Porque es la mejor promesa de que pronto llegará la primavera.

Sol.

sábado, 7 de febrero de 2009

Tesina.

El martes pasado entregué en el IUNA mi tesina de graduación. Son aproximadamente 50 páginas, y la escribí durante el mes de enero. Y así, espero el dictamen del jurado, que me de fecha hora para defenderla, y ganarme el título.
Aproximadamente 200 KB de carrera universitaria.
Una etapa menos.
Ahora tengo que soltar el borde de la licenciatura, y dejarme caer al vacío.

jueves, 11 de septiembre de 2008

100 entradas.

Y resulta que hace un montón de tiempo que no escribía en mi blog, y de pronto, se me ocurre acceder un instante, y me doy cuenta de que, de escribir una ahora, sería la entrada numero 100. ¡Y no puedo evitar escribir algo al respecto!
Probablemente ya nadie visite mi blog. Se habrán cansado de esperar que escriba algo. Estoy ocupadísima publicitando mi obra de teatro. Y escribiendo para un taller de escritura. Y sigo de novia, mucho tiempo en la casa de él. Anteayer cumplimos un año con P, bah, se cumplió un año del día del árbol de la Recoleta. Y salimos a festejar. Desayunamos rico, fuimos al parque Centenario (quisimos ir al árbol pero no tuvimos tiempo...) y a la noche fuimos a cenar a "Los Colombianos" (en realidad el lugar se llama "La Aromática", pero nosotros le decimos así), comimos algo muy picante y tomamos cerveza.
Y resulta que sin darme cuenta, hace un año que estoy de novia. Mi hombre tiene la barba pelirroja. Increíble.

Y esto de las 100 entradas me hace pensar en el principio. En las primeras entradas del blog. Y que llamé al blog en ese momento "Soy una gaviota. No, soy una actriz" y que en ese momento no actuaba en ninguna parte. Por lo menos, no lo hacía en ningún teatro. Pero ya tenía en mente el estreno de "body Art", que recién se pudo dar en junio de este año. Y me estoy sintiendo muy bien con lo que estoy haciendo. Con "body Art" y con "El Perpetuo Socorro". Pero en ese momento no se podía decir que yo fuera una actriz precisamente, sino todavía una estudiante. Pero ahora no.
Ahora soy una actriz
(¿no?)


:)
Un saludo

Sol

jueves, 22 de mayo de 2008

Catalina.

Hoy, 22 de mayo, mi abuela Catalina Murrone cumpliría 81 años. En cambio, se murió a los 74 en el año 2002. El 17 de septiembre de este año se cumplirán 6 año de su muerte. Un fallecimiento pre-primaveral. Era un martes.
En el velorio comimos un montón. La pasé muy bien con mi tío y con una prima, Karina, charlando a la noche y fumando como loca (porque en ese momento yo fumaba). Cuando mi abuela estaba viva, solíamos tomar Bailey's a la noche ella, mi tío y yo, charloteando. De mis dos abuelas, yo la quería más a ella. Tenía sus cositas, pero la otra (que aún vive) era peor. En efecto, la mamá de mi mamá, María Malinowska, está del tomate, siempre lo estuvo y lo estará. Cuando los del geriátrico diagnostican "demencia senil" mi mamá suele decir "siempre fue demente, lo que pasa es que ahora está vieja". Malinowska tiene, a la fecha, 94 años, y va por más, con su andador y su cuerpo de rusa fuerte. Se cae siempre y nunca, nunca se hace nada.
Murrone, la mamá de mi papá, en cambio, murió en la plenitud de su tercera edad. De un paro cardíaco. Seco. Instantáneo. En una ambulancia.
Tenía la cara helada, empedrecida. Tocarla era como tocar algo imposible. Un pedazo de naturaleza muerta.
El día de su velorio y cremación, me senté a escribir en el jardincito del cementerio privado (a mi papá le gusta así, al estilo bon vivant) un texto que aún me gusta releer de vez en cuando. Lo transcribo aquí tal cual lo escribí allí sentada, a pesar de que yo ahora modificaría algunas cosas, prefiero dejarlo así, impoluto. Mi escritura a los 18 años.

Ya nadie podrá hablar con Catalina. Me la imagino en plena muerte, viéndose a sí misma desde arriba, diciendo “Pucha, me muero” y luego acompañándose de un lado al otro, hasta el crematorio.
Se debe haber puesto nerviosa, supongo. ¿Cómo habrá hecho la muerte para poder llevársela? Daría la impresión de que no falleció, sino que la vida la asesinó, la tironeó hasta vencerla, porque no la veía con ganas de morirse. Lo bueno es que ella fue igual de principio a fin, ninguna enfermedad la consumió, tomó la decisión en un instante tal vez, hay quienes lo meditan mucho, pero ella dijo simplemente “Me voy” Aprovechó que estaba el tío en Buenos Aires, y el asado familiar del domingo para despedirse.
Ya no cumplirá más años. Su edad se detuvo a los setenta y pico. Ya no podrá ver la primavera que se viene, una lástima. Y ya no podré comer su arroz con manteca, ni sus papas fritas, ni la pizza cocinada en el horno del fondo. Ya nadie baldeará el patio, ni me hará ese mate en vasito de vidrio, ni me curará el mal de ojo, ya nadie irá a misa, ni me llevará a ver qué es ir a la iglesia un domingo. Para mí, el padre nuestro murió con ella, y eso que ni lo sé bien todavía (en realidad nunca me interesó aprenderlo)
Ya no habrá a quien visitar en Avellaneda, nadie cerrará las ventanas que dan al porche.
Lo que me duele es que ya no puedo hablar con ella, ella hablaba tanto... y sonreía, y se agachaba, y limpiaba e iba de un lugar a otro... no como en el cajón. Le sellaron los labios, le pintaron los ojos, la vistieron de blanco. Le hubieran quedado mejor unos pantalones. Esa no era mi abuela, era un símbolo de ella, algo demasiado lineal. Se le fueron los matices, se perdió el claroscuro. En su cara no había nada de ella ¿Por qué la vistieron hasta el cuello? Pareciera que quieren ahogarla, frenarla, reprimirla. Por suerte, pensé, ya no estaba allí toda cubierta de tela. Es increíble, visten a los muertos como recién nacidos. Murió en movimiento, en la ambulancia.
Mi abuela es del aire, es del vapor de la olla que hierve. Le hubiera quedado mejor un delantal de cocina, y una bombacha con trapito para, según ella, mantener mejor la higiene.
Mi abuela guardaba todo. Todo era nuevo para ella mientras no se use, aunque pasasen cincuenta años. Tiene botellas de perfume en el baño nunca abiertas y ya rancias, nuevas eran cuando se había casado. Y pasó toda la vida en esa casa, sacándole pasto al fondo. Desde los veintitrés o veinticuatro años hasta los setenta y cinco. Y esas botellas de perfume ya cumplieron su medio siglo.
Mi abuela se fue de repente, sin ninguna enfermedad, sin colesterol ni problemas de presión, sin llagas en el corazón. Un día (ayer) se paró, y de a poco su energía se disolvió. Al morirse debe haber abierto la boca, para hablar.
Dormíamos juntas, hace unos años, cuando me venía a cuidar. Y charlábamos mucho, hasta la madrugada, en el piso dieciocho. De joven, me contaba, cantaba tangos mientras limpiaba la cocina, mientras hacía las camas. Creo que en algún lugar la tengo grabada. De más grande, cuando yo rondaba los dieciséis o diecisiete años, me confesó que nunca tuvo un orgasmo. Me pregunto si lo habrá conseguido en este último tiempo.
No tomaba mucho agua, tomaba mate, decía.
Me la imaginé parada al lado del cajón, entre las flores de la funeraria, mirándonos y riéndose suavemente como solía hacerlo. Y en el medio del ritual, mientras le susurraba unos tangos, me reí con ella, no lo pude evitar, sentí su paz en el aire y me alegré de que no la hayan atado a seguir viviendo, los que quisieron retenerla, no pudieron, ella siempre fue una mujer veloz. Entonces aflojé mi pecho, y la dejé ir.
Ya nadie podrá hablar con Catalina, era la época de los alcauciles y ella se entregó.

viernes, 25 de abril de 2008

Una mudanza.

En junio me mudo por primera vez y estoy un poco triste. No, no me voy a vivir sola, madre se muda a una casa más grande y yo me mudo con ella, en consecuencia. Eso hasta que yo pueda encontrar mi lugar, pero para es tendría que tener una entrada de dinero estable... Así que me mudo. Va a ser feo, me parece, irse y no volver. La sola idea de no volver nunca más a esta casa, donde vivo desde que nací, y donde crecí y donde hice mitosis y metamorfosis, me pone mal. Salir por la puerta y nunca volver a entrar. Tampoco es que es una casa re linda ni nada, no es ni frente ni contra frente, es algo intermedio, pero que se yo, es mi casa desde siempre... hoy le dije a mamá: "Y... pero mejor irse, porque sino la casa nos va a atrapar y ya no vamos a poder salir" como le pasó a mi abuela Lina, que vivió desde los 24 años en una casa de avellaneda, y cuando se quiso mudar, como 40 o 50 años después, le agarró tanta nostalgia que tuvimos que cancelar el boleto (que ya estaba firmado) y se quedó ahí hasta que se murió. Y después el fardo le quedó a mi papá y sus hermanos, que también estaban los tres (mi papá, mi tía y mi tío) re tristes porque tenían que vender la casa en donde nacieron y crecieron, y ya estaban los tres re grandes, y la tuvieron a la casa ahí vacía un montón de tiempo, enrejada con un sistema especial de seguridad para que no entre nadie a vivir de colado, y nos íbamos los fines de semana con papá a la casa de mi abuela en avellaneda a tomar mate, y estábamos ahí toda la tarde, re tristes, pensando en la abuela, en la casa, en todo lo que se corroe... A lo mejor es mejor mudarse siempre, de algún modo ¿no? para que no te agarre esto que me agarra a mí ahora.


Voy a extrañar mucho a mi casa.

...



Mi primer día de preescolar en el living de mi casa.

martes, 1 de abril de 2008

Trámites.

Primero que nada, debo hacer la siguiente publicidad:

Es muy importante para mí que vayan, porque estamos recaudando fondos para la obra, que se llama "El Perpetuo socorro". Si clickean en la imagen se amplía.
De todos modos la fiesta será el sábado 12 de abril, a partir de las 23 hs, en Venezuela 2587 (y Jujuy) y con la entrada, que antes de las 2 AM sale $8, les damos medio litro de cerveza. Después de las 2 AM sale $10 (con consumición, también).
El estreno de la obra es el domingo 18 de mayo a las 19 hs en el teatro "Puerta Roja".
Pasado el dato, prosigo con el blog.
últimamente no tengo mucho que contar. Releí el post en el que cuento que me operaron de la rodilla y me pareció aburridísimo. Solo me resultó buena la parte que cuento de la operación, pero el resto es un desperdicio de espacio. Tampoco estoy visitando muchos blogs, porque estoy hacendo muchas cosas. Por ejemplo, trámites n el AFIP. La DGI entró en mi vida para quedarse. Además, hago trámites para cobrar el premio que Argentores y el INT m dio por la obra que escribí. Eso fue todo un quilombo, porque primero eramos dos ganadores, y después resultó que el jurado tuvo que elegir entre uno de los dos, y y se armó la rosca. Por suerte a mí me quedó el primero, pero lo que sucedió fue muy injusto, y una mina odiosa del INT me amenazaba con que mejor que no me pelee con el INT, que podía ser perjudicada, y al final tiene razón porque son todos re corruptos y nada les impide manipular los resultados de concursos posteriores, y por ahí nunca más recibía un subsidio del INT, y la verdad es que es uno de los pocos organismos que subsidian el teatro independiente. Así que después de comerme la verga de Raquel (así se llama) porque me la tragué toda, por más que haya ganado, porque debería saltar y decir que es injusto, porque no estamos (nosotros los ganadores) protegidos por el anonimato y no se puede decir a alguien que tiene un primer premio y después retractarse, y no voy a saltar nada, y me la voy a tragar, porque necesito la plata para montar mi obra.
Bienvenida, querida Rodríguez, a la corrompida nube burocrática que acecha a todas las instituciones. Mi primer premio, y mi primera extorsión.
Así que por todo esto no estoy teniendo mucho tiempo. Espero que puedan venir a mi fiesta, toca un grupo de percusión, va a estar buena. Besos.



lunes, 3 de marzo de 2008

Me surcieron la rodilla.

Aquí estoy. Comiendo a pedacitos un queso gruyere. Les cuento que



¡Me operaron el menisco interno de la pierna izquierda! ¡Sí! ¡Como a los futbolistas! ¡Felicidades Sol! ¡Tu primera operación!

Me durmieron. Cuando me desperté pensé que todavía no me habían hecho nada. Pero ya me estaban regresando a la habitación. No podía parar de reírme. ¿La anestesia es una droga? Porque es fantástica. "Ahora te voy a dar el opio" me decía el anestesista antes de la operación, que parecía un tenista degenerado, todo tostado, el pecho peludo y canoso, se le salía por afuera del uniforme médico, "¿cuantos novios tenés?", "eh... uno" le digo. Todo el equipo médico me felicitó ampliamente. "Pero che, 24 años nada más... es un placer operarte a vos, acabamos de operarle la rodilla a una mujer de 57 años que pesaba 170 kilos, y nos contó que ya había bajado 80... (...) ¿donde tenés las venas? voy a tener que ponerte una sonda para bebés"

Conversación post operatoria e mi casa. Situación, él me viene a visitar por la operación, jugamos al truco. Estoy perdiendo la mano ampliamente, él antes de tirar la última carta, canta:

P: Truco.

S: Quiero.

P: Pero no te conviene.

S: No me importa. Igual te quiero.

P: Lo que más me asombra de vos, es que aún sabiendo que vas a perder, me querés.

S: ¿Por qué? Por ahí arriesgo y gano.

No les voy a contar cómo terminó la mano. Quédense con las ganas. Aunque por ahora, creo que pasamos a las buenas... ¿no? ¿no?

...

Una experiencia: Se puede hacer el amor después de una operación de rodilla. No se puede: Hacer el perrito, flexionar mucho las rodillas, agacharse en general. Pero el resto, no hay problema. El traumatólogo me dijo que podía.

Por otro lado, estoy astiada. Salgo para lo mínimo indispensable. Éste tiempo enclaustrada por suerte me sirvió para algo: terminé mi pre proyecto de tesis. Felicítenme. Después, estoy leyendo a Kafka y a Wilcock, escuchando música, viendo televisión. Pajas, por ahora no me hice ninguna, pero quien sabe. Me quiero comprar esta novela de Pauls, El pasado. También quisiera leer mi libro de Pinter, que me compré antes del viaje a Córdoba, pero se lo presté a P. P tiene una cantidad de objetos míos, a saber: Un libro de Peter Brook, el de Pinter, uno de Quino, dos bombachas (una rallada -roja y blanca- y una blanca de encaje), un gel de Aloe Vera Ferrini (pero ahora se lo regalé), un CD umplagged de los Ratones Paranoicos -si, de adolescente yo era fanática de los Ratones, tenía una remera y todo- y muchas horquillas que voy perdiendo en su habitación -yo uso cantidad de horquillas.

Así que como ven, estoy leyendo mucho. De fiestas, ni hablar. Por suerte salí este fin de semana a tomar una cerveza con P, porque sino, ya de sólo despertarme y dejar que el tiempo pase, me deprimía. Hoy salí a la calle con muleta para ir a la kinesióloga y probé ir en colectivo. Perdón no, pero el taxi está carísimo, no voy a tomar taxi de ninguna manera. Definitivamente no voy a tomar taxi. Me subí al colectivo y me dejaron el asiento ¡tomaa... chiva, chiva, calenchu! qué placer... y es mejor que estar embarazada, porque la muleta se nota seguro. Creo que la voy a seguir usando un buen tiempo, aunque no la necesite.

¡Bueno, che, un beso grande para todos!

jueves, 27 de diciembre de 2007

Pequeño cuento por la navidad.

"La película trata de un hombre que, sentado entre palmeras, piensa en Dios.
Al final, llega una revelación:
Dios no existe.

Lo que más impresiona de la película es el plano único, y la increíble lentitud con la que avanza el relato. La actuación unipersonal del actor se enfatiza en la inmovilidad casi perfecta de éste, cuyo gesto aparece inmutable hasta los últimos instantes del filme, en el que, con una mano, simplemente se tapa el rostro en señal de desesperación. Un clásico del cine universal."

Este es un relato que inventamos mis amigos y yo en navidad.

Pasé la navidad con mi mamá y unos amigos, en el campo de Colloca (la pelirroja de rulos de mi cumple). Nos la pasamos tomando sol y cerveza en el borde de la pileta. En el medio del escabio, surgió el cuento (mirando a Diego sentado entre palmeras, por supuesto).

Al fin gente, gané un premio de dramaturgia. Ya era hora. Parece que me dan plata. Es el de "Primera obra" de Argentores y el INT, para autores nóveles que no hayan sido estrenados. En la página de Argentores aparece publicado.

Bueno, he aquí una foto de mi mamá y yo, en navidad.

Nos parecemos bastante. Lo que pasa es que ahora ella está tostada y además, es rubia. ¿uds qué opinan?

Paul está en Córdoba. Ahora me estoy ejercitando en esto de las cartas de amor. Igual voy a ir en enero a visitarlo. Quisiera no extrañarlo tanto, pero pasaba demasiado tiempo con él.

La próxima vez que escriba será año nuevo. El blog cumple un año el 30 de diciembre. Este año, el año del chancho, fue bueno. Me enamoré por primera vez. Es decir, conquisté y fui conquistada. Gané un premio, cosa que andaba buscando hace mucho. Reflexioné montones acerca de mi profesión y mi lugar en el mundo. Esto es lo que coseché. El resto, es siembra, y vendrá próximamente.

Feliz año nuevo.

martes, 4 de diciembre de 2007

Sinopsis.

El sexto festival de teatro de Buenos Aires. El árbol de la Recoleta. La bombacha culotte. La hebilla, los pantalones. La costra. La mano. La humedad. Los ultrafinos. Figueroa Alcorta y Pueyrredón. Las canciones, el calor, la primavera. Los mimos. Las orquillas en el bolsillo de la camisa. Los pelos de tu torso. El colchón, la sangre, los preservativos del gobierno de la ciudad. El desayuno completo. La ventana. La calle San Isidro. El sol en la puerta del video club. El beso. Las palabras. Los raspones. La barba. El dolor. Las hinchazones. El día miércoles. Las frutillas. Las sábanas mugrientas. Los baños. Los pececitos blancos. La prestobarba. La grasa. La primera cita. El desmayo. Los celos. Los rusos. Tu novia. El llanto. El 71. Las fotos de mi infancia. Mi abuelo. El Club Atlético Independiente. Los Colombianos. El dominó. Las nauseas. La cerveza negra. La ciudad de Córdoba. El viaje. La espera. Las elecciones presidenciales. La ansiedad. Los enojos. La parada de colectivo. Las llamadas. Las llegadas tarde. La boca abierta. El fernet. La familia. La profundidad. Las intensidades. El vinito. Los amigos. El escabio. Los cigarrillos armados. Las crema de vainilla. La suciedad. El olor a sexo y a luz solar en tu habitación con la puerta cerrada que da a la escalera de la casa de la calle Bustamante.





miércoles, 14 de noviembre de 2007

Resulta que pronto cumplo años

Resulta que el sábado 24 cumplo 24. Todo el año pensé en hacer una fiesta grande e invitar a todo el mundo, bloggers incluidos, pero la fecha se me acercó y se me acercó y finalmente no alquilé ningún lugar. Así que hice una lista de mis amigos pertinentes y los invité al mismo restaurant vegetariano en el que festejé mis 23 el año pasado. Me gusta mezclar a mis amigos más íntimos de los diferentes ámbitos, porque veo que aunque no se conocen, cuando los junto se llevan bien.

Cosas que me preocupan de ese día en general:

-No se si hay una fiesta a la que ir después del restaurant.
-Mis amigos son en realidad un 85 por ciento mujeres y un 15 por ciento hombres. El destino de lesbiana me persigue, y lo puedo corroborar en cada cumpleaños mío.
-el lugar no es caro pero los vinos salen $25 cada uno, porque el vino de la casa se suele acabar rápido.

Cosa que me preocupa de ese día en particular:

-La presencia del cordobés (al que llamaremos "P") en mi cumpleaños. Evidentemente, el 24 de noviembre se estarían cumpliendo exactamente dos meses y medio de "el día del árbol" día en que él y yo hicimos el amor por primera vez, abajo de un árbol de la recoleta (si, en Figueroa Alcorta y Pueyrredón), día fechado como 9 de septiembre de 2007 del calendario cristiano. Desde ese día nos dimos "masa" mutuamente reiteradas veces, llegando a noviembre con una "ratio" de encuentros cada día por medio ( y a veces hemos pasado juntos hasta 4 días seguidos), llamadas por teléfono, mensajes de texto, etc. La cantidad de tiempo que he pasado con "P" me lleva indefectiblemente a la conclusión de que él es alguien importante en mi vida y quiero que esté en mi cumpleaños sin ninguna duda. El tema es que no puedo decir que sea "mi novio" (aunque lo parezca) ya que él, como ya todos saben, tiene novia. La idea de que él se sienta aterrorizado por la circunstancia de verse rodeado por mis amigos el día de mi cumpleaños, teniendo un status de "novio" en la reunión, me llena de angustia. Tengo miedo de que no quiera venir.
La situación es agravada por la presencia de otras parejas en la reunión que sí van a tener un status claro y definido de "parejas" cosa que nosotros dos aún no tenemos, debido a esa novia corpulenta que parece que tiene en Córdoba desde hace un montón de tiempo (y a la cual la ve poco porque ella vive allá y él acá desde hace más de tres años) y de la cual él no me dice una palabra de qué es lo que pasa con ella últimamente.
La situación es agravada al cuadrado en el hecho de que él es mi relación más larga hasta el día de la fecha, es decir, sería la primera vez que alguien me acompañaría en mi cumpleaños en calidad de "compañero".

Así que cumplo 24 nomás. Ya se va a cumplir un año de este blog, también.
Un beso grande para todos.

domingo, 4 de noviembre de 2007

"Tu novia" serie poética.

Mi inestabilidad en el orden de las relaciones amorosas me ha posibilitado un considerable desarrollo en lo que a producción poético-literaria se refiere. La tácita presencia de la novia de mi muchacho cordobés en mi vida se ha convertido en el principal disparador de una posible primera novela mía, que se titularía "Tu novia". Nunca se me ocurrió que yo podría llegar a escribir una novela, pero la cantidad de imágenes e impulsos que esta chica (que parece que es corpulenta) me genera son tantos y tales que se me ocurre que en esto que me pasa tengo material más que suficiente para, por lo menos, arrancar con los primeros textos.
No voy a escribir aquí lo que hasta ahora vengo escribiendo, porque sería quemarlo y considero que los textos necesitan trabajo, y no son tan hijos de la espontaneidad que suele imperar en el blog-mundo.
De todos modos, publico aquí algunos poemas (aunque no se si son poemas, es lo que me sale) que quisiera compartir con uds. Si no es una novela, por lo menos será una serie de poemas malos, que en todo caso cobran espesor al leerse juntos.


***

Voy a recostarme a morir en el hemisferio sur de tu cama
Mientras tu novia marca 001
Ella y yo tenemos muchas cosas en común
Sobre todo esa extraña presencia de ring tone

***

No se si estoy preparada
Para este destino Córdoba-Capital
Que nos acecha
A mí
A vos
Y a tu novia

***

Te dediqué los mejores años de mi vida te dije hoy.
Era una broma.

***

Hoy Francisco y Marcela se enteraron de “lo nuestro”
Se enteraron porque yo le había dicho a Zeta
Pero no fue premeditado. Fue sin querer.
Igual
En el fondo
yo quería que se enteraran.

***

El colchón

Transpira.

***

Las buenas camas duran poco dijiste
Y yo ya me desmaquillé para dormir.

Vamos a ver que pasa con el minutero.

***

Estos por ahora. Tengo más, pero los iré publicando con el tiempo.
Muchas gracias.

domingo, 7 de octubre de 2007

El Cordobazo

Bueno, estuve medio colgada con el blog porque estoy en el apogeo de un romance con un cordobés que me tiene "como bola sin manija" (whatttt? hay cada expresión...).

COSAS QUE ME DICE EL CORDOBÉS:

-"Córdoba: Tu piel tiene olor a yougourt y/o a leche con miel.
Buenos Aires: ¿Soy alcalina?
Córdoba: Sí, puede ser"

-"Sabés que con vos me pasa algo que nunca me había pasado con nadie. Te miro, te dejo de mirar, te miro, te dejo de mirar, y cada vez sos diferente. Te movés, girás y sos otra. La otra noche en la oscuridad hasta me dabas miedo. Me preguntaba ¿Quién es esta mujer?"

-"Si no me va bien con esto de la actuación, no me voy a hacer un intelectual del arte"

-"¿Hacemos de comer o querés que te la meta un poco?"

-"No seas tan porteña"

-Te voy a hacer el huevo frito de tu vida"


Ay, a mi no me llegó la primavera, me atropelló un camión con acoplado Córdoba-Capital.

lunes, 9 de julio de 2007

Meteorología del tempo-ritmo


Estaba dramaturgeando con dos compañeros-amigos, M y D. M dice: "Nieva afuera".
Salimos a la calle empedrada. D arma un porrito. Alusión al "Joven manos de tijera". M saca unas cuantas fotos.
D, M y yo correteando bajo la nieve a las diez de la noche. D dice: "La nieve es como una lluvia en camara lenta".

D, M y yo nunca habíamos visto nevar.

sábado, 30 de junio de 2007

Blanquisima sobre mí.

Estoy en el subte mirando por la ventana. Bajo la cabeza, y veo que sobre mi cuerpo reposa, colgando de mi cabeza,

una cana

larga, trágica, inexplicable.

Mi primera cana.
Por favor felicítenme.

lunes, 21 de mayo de 2007

Sí, voy a hablar de "eso" yo también.

Decidí que tengo que ver gran hermano, que es un hecho social que no puedo pasar por alto. Que no puedo decir "esto no me gusta" si nunca lo veo. Que si que encierren gente no me parece bien y si me quiero dedicar al teatro tengo que investigar seriamente qué es lo que atrae tanto. Después de todo, el público es el público, y sin público, no hay teatro.
Así que el domingo pasado me puse a verlo por primera vez. Lo vi el domingo, el martes y otra vez el domingo (ayer). Mi mente se divide en la parte que intenta objetivar con quirúrgico procedimiento cómo estructuran el relato, qué personalidades han elegido, de que lado se ponen los espectadores y por qué.
El otro hemisferio de mi mente hincha por la chica, que por supuesto fue la que se fue. A mí me simpatizaba porque tenía una autoestima muy alta como mujer. Era un poco cheta, es cierto (usaba demasiados "como que..."), y tal vez medio derechista, pero no establecía relación de competencia con las otras mujeres y eso me parecía fantástico. Digo, muchas mujeres Argentinas tienen una mentalidad bastante machista, y me parecía bien que un medio masivo ponga en la pantalla otro tipo de comportamiento intergénero. Decía las cosas de frente y era filosa y contundente. Me caía bien. Sí, igual no voté. Al final la echaron.

No se.

Lo que es tan terrible de todo esto es que, desde que lo veo, tengo un tema de conversación con mi papá. Es trágico. Trágico, pero sorprendente. ¿Será eso lo que atrae tanto? Como cuando hay una desgracia, o una movilización destellante (como lo que pasó la otra vez en Constitución) que uno habla de eso, que uno tiene tema de conversación con gente con la cual, de otro modo, nunca hablaría.

No se.

Y esto se suma a lo que me dijo mi amiga Sole una vez, una muchacha que va directo al Conicet, antropóloga y brillante: "A mi me gusta gran hermano, es lo único en que me llevo bien con mi tía Aurora, las dos hinchábamos por Marianela" (la que ganó en el GH anterior)

Parece que Argentina estaba necesitando de Gran Hermano. Ahora tengo que ver cómo hacer para que Argentina necesite del teatro, y me necesite a mí arriba del escenario. Ardua tarea.