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viernes, 1 de junio de 2007

Ley empírica Nº5

Antes que hacer teatro infantil, prefiero morirme.

(Es una certeza que tengo.)

De todo lo que lo teatral implica, el teatro infantil me saca sarpullido. Me paspa. Me saca ronchas. Me hace ampollas.

¡No! ¡no! ¡por favor! ¡Teatro infantil no!
Noooooooooooooooooooooooooooo.
No.
No voy a hacer nunca teatro infantil, nunca.
¡Nunca!

Y ahora no me dejen comentarios estúpidos del estilo "Nunca digas nunca", eh.
Nunca dije. Punto.

Ojito, eh.

¡Upa! Como estoy hoyyyy. Será la Coca.

(la Coca Cola, claro. Estoy tomando una Coca)

Hace un montón que no escribo. Primero quería dejar pasar unos días, así todos leían mi poema. Vieron, le doy mucha importancia a mis poemas. Y después, pasan unos días, quiero postear pero mi máquina se traba cuando intento acceder a mi blog, damned machine ¡Fuck!
así que aquí estoy, escribiendo directo desde un cyber café. Me pedí una Coca. Quisiera poner fotos pero la máquina no tiene entrada para I-pod. ¡Fuck again!

Adiós amigos... espero volver a bloggear con ustedes a la brevedad.

Sin otro particular, los saluda muy atte.:

Sol.

jueves, 3 de mayo de 2007

Hoy fui a trotar por la feria del libro.

Quería comprarme un libro de Auster. En la entrada había una máquina de latas de Coca Cola de las de antes y me dio nostalgia. Me compré un libro de Kandinski “Punto y línea sobre el plano”. Qué bárbaro, esas máquinas de Coca. Para ver temas del espacio escénico que K. plantea y que me interesan. Hace cuanto que no tomo una lata de Coca. Y otro de dramaturgia contemporánea para estar al día. En un momento no se fabricaron más las latas esas de Coca que tanto me gustaban de chica. Pensé en comprarme ese libro de Link, “Como se lee” o algo así. Ahora vuelvo y saco una lata de la máquina de Coca que vi en la entrada. Pasé por el stand de Editorial Planeta y me babeé sobre unos libros de Rivera. Coca, coquita, coca ¡Coca! Me sentí realmente mal porque estaban muy caros y no podía comprarlos. Ahí está, la maquina, Coca ¡Coca! ¡COCA!. También me hubiera gustado comprarme uno de Aira, pero no. No funciona está apagada Coca ¡No funciona! Coca ¡Coca! ¡No funciona! Está apagada.
Fue una verdadera pena.