(Es una certeza que tengo.)
De todo lo que lo teatral implica, el teatro infantil me saca sarpullido. Me paspa. Me saca ronchas. Me hace ampollas.
¡No! ¡no! ¡por favor! ¡Teatro infantil no!
Noooooooooooooooooooooooooooo.
No.
No voy a hacer nunca teatro infantil, nunca.
¡Nunca!
Y ahora no me dejen comentarios estúpidos del estilo "Nunca digas nunca", eh.
Nunca dije. Punto.
Ojito, eh.
¡Upa! Como estoy hoyyyy. Será la Coca.
(la Coca Cola, claro. Estoy tomando una Coca)
Hace un montón que no escribo. Primero quería dejar pasar unos días, así todos leían mi poema. Vieron, le doy mucha importancia a mis poemas. Y después, pasan unos días, quiero postear pero mi máquina se traba cuando intento acceder a mi blog, damned machine ¡Fuck!
así que aquí estoy, escribiendo directo desde un cyber café. Me pedí una Coca. Quisiera poner fotos pero la máquina no tiene entrada para I-pod. ¡Fuck again!
Adiós amigos... espero volver a bloggear con ustedes a la brevedad.
Sin otro particular, los saluda muy atte.:
Sol.
