miércoles, 30 de julio de 2008

Trapiche.

Son las siete de la tarde. Estoy en un teatro, más específicamente, el espacio Callejón. Acabo de ver "Apenas el fin del mundo" de Jean-Luc Lagarce. Charlo con amigos. Sobre la barra del teatro, invitan con Trapiche a los espectadores (Estas invitaciones de bebidas espirituosas en teatros se hacen a modo de sponsoreo de la obra, es decir, Trapiche les da unas botellas a cambio de que en el programa pongan Trapiche e inviten a la gente con él). Yo no se mucho de vinos -después me enteré que esta marca es una marca muy tradicional del país- tomo de algunas copas apoyadas sobre las mesas, las mesadas, los diveros bordes y cornizas varias distribuidas con razón o por azar en el teatro, su patio y su bar. En pocas palabras, tomo vino y me paseo entre la gente, hablando, opinando sobre el mundo, el teatro, las personas, como bon-vivant que soy (porque en el fondo, soy una bon-vivant), un sábado a la tarde, antes de irme a mi casa a relajarme para mi función. Tomo Trapiche en copa.

Después, me olvido completamente de todo esto.

Estoy en un supermercado buscando un vino para tomar junto a P*. Pregunto en vano a un chino por una marca que P* me dijo que comprara, lo buscamos y no lo encontramos. Decepcionada, empiezo a mirar los vinos restantes, me cuesta elegir, los únicos que me convencen son los de $20 para arriba (y si, de otra forma no podía ser). De pronto, focalizo en uno, sin saber bien por qué. De pronto estoy con el vino en la caja. Lo compro. Llego a la casa de P* "No había ese vino que me pediste, traje éste".
Miro la botella enigmáticamente. Trapiche. De pronto, me viene a la mente todo el sábado de teatro junto. He caído en la trampa. Con su estrategia publicitaria, lograron que yo compre ese vino, cuando de otra forma, nunca lo hubiera agarrado.
Definitivamente, a los sponsors les conviene el sponsoreo. No hay duda de esto, no hay duda.

A este post lo auspicia: Trapiche.


LLAMADO A LA SOLIDARIDAD:
Gente: ¡¡Por favor vengan a ver "body Art" que estamos bajos de público!! Por favor, linkeen acá para conseguir entradas con descuento. Es los sábados a las 23:55 en ELKAFKA espacio teatral (Lambaré 866). Reservas: 4862 5439. Entradas $25, con descuento o libreta universitaria: $15. ¡¡Vengan con amigos!! Háganme la pata. El blog de la obra: www.elsindromedelbodyart.blogspot.com

domingo, 13 de julio de 2008

La primavera rebelde.

En este invierno templado por el que estamos atravesando, me viene más a menudo el recuerdo de la primavera. Siempre me llamó la atención la primavera, con sus alergias y su luz solar, que comienza a hacerse más y más fuerte. La luz se inyecta sobre la cara luego de un largo período de lánguida palidez, por eso me resulta tan interesante. Porque no es que te pasaste todo el verano en el borde de la pileta o revolcándote por la arena de los balnearios, y entonces salís a la calle y te da el sol, como siempre, como todos los días, y vos estás bronceado y saludable. Lo que me atrae es eso de andar de campera en campera, abotonándote, tratando que nada traspase tu campo de fuerza de lanas y algodones, y de pronto salís de tu casa y hay sol. Y te sentís muy raro por haberte abrigado, desnaturalizado. Te hacés preguntas que por lo general no te harías. ¿Por qué me abrigué tanto? ¿Qué me hizo pensar que este día iba a ser como los anteriores? ¿En que momento de mi vida empecé a abrigarme tanto sin darme cuenta? Y estás ahí, en Loyola y J. Alvarez, como siempre, y te da el sol. Pero es un sol diferente, un sol rebelde, que te sella la cara y uno está más débil que nunca, engripado, lleno de granos y blanco, blanquísimo, sin nada que perder, y la luz te da el primer pantallazo de un futuro subtropical. Una premonición, una corazonada de luz.
Me gusta la primavera porque es un colapso. Es algo que aparece de un día para otro y te das cuenta. Lo digo porque hoy salí a la calle en remerita y pude sentir la diferencia. Una clara diferencia. Como si se hubieran destapado las fosas nasales de toda la tierra.
Una rebelión, la primavera. Un amotinamiento de rayos ultravioletas. Una contracción meteorológica. Un pronóstico deliberado, la primavera, que siempre está yéndose y viniendo, como una golondrina demente que ha entrado en un mecanismo y ya no puede parar.
Fatalidad de la primavera.


viernes, 4 de julio de 2008

La gaviota.

El viernes pasado, la gaviota fue a ver "La Gaviota" al patio de actores. Como siempre que leo este texto o veo alguna de las escenas de la obra, me emociono, recuerdo los momentos en donde empecé a estudiar Chejov, a transitar sus escenas, momentos turbulentos de mi vida en donde tuve que tomar muchas decisiones y seguir adelante, creyéndome mala actriz, una desgraciada, sintiéndome inútil, parásita, sin nadie a quien dar mi amor, sin ver ni una luz en mi profesión. Fueron épocas en las que, aún habiendo perdido todas las esperanzas, perseveraba, estudiaba la letra, no entendía nada y pasaba al frente, pasaba al frente. Y después, la alegría de presentir un rumbo, el disfrute de las escenas, la alegría idiota de no tener nada que perder, una actriz demente inspirando y expirando sobre la madera de las aulas de ensayo de la escuela de la calle French. Una actriz transitando por el límite de todas las cosas con un trasatlántico en el pecho y en los ojos y en las manos una bahía, un golfo, un accidente geográfico. Una actriz poeta, y el cuerpo abierto dispuesto a contener al mundo, a ser el refugio de todas las cosas, un cuerpo cóncavo dispuesto a reflejarlo todo, como una superficie blanca o un diamante.
Y ella, la Gaviota, y sus palabras:

"Me di cuenta de que lo importante no es la gloria, ni el brillar, ni todas esas cosas con las que yo soñaba, sino que lo importante es saber resistir." Chejov

Dios, como me quiebra en dos esta obra, La Gaviota. Quiero ser ella, ella. La actriz que pierde, la que viaja en segunda clase, la desamparada.
La actriz perderora que piensa en su vocación y es feliz.

viernes, 20 de junio de 2008

Camino a Villa Crespo.

Ahora que vivo más lejos de los teatros de almagro, me siento mejor que antes, me parece. Porque a veces soy movilizada por las obras que veo, y cuando algo me mueve necesito caminar y caminar. Cuando vivía cerca, en Bulnes y Corrientes, sólo tenía tres o cuatro cuadras para descargarme, y no veinte, como ahora.
Hoy me volví caminando, de Mario Bravo y Córdoba, hasta La estación Ángel Gallardo, bajo la lluvia (bajo mi paraguas transparente), por Corrientes. Y pasé por la esquina de mi casa, por los negocios de ropa y los bancos, por la estación Medrano, por la calle Lambaré (en donde estrenaré mi primera obra en dos días) y me sentí menos extraña caminando hacia Villa Crespo. Al ritmo de la caminata Almagro devenía en Villa Crespo y yo pensaba: "Por fin mi casa es mi casa".
La casa, se casifica.
Se naturaliza, se desingulariza.
Las cosas comienzan a volver a su tamaño normal.
Y poco a poco, dejo de recordar el olor de la casa cuya puerta de entrada da a la calle Bulnes. Se me polariza la imagen como el negativo de una foto sacada con niebla.
Y entro a mi casa con las piernas empapadas y sudada con mi sudor de chica de Villa Crespo.


Hoy fui a ver Manifiesto vs manifiesto, de Susana Torres Molina.
Muy buena.
Hace tiempo que no me pasaba de ver una obra y que me gustase tanto los textos, las actuaciones, la forma en que me cuentan las historias.
La obra me hizo acordar mucho a ese libro tan bueno, "Las Partículas elementales", de Michel Houllebecq.

viernes, 13 de junio de 2008

News.

-Me mudé. Recién hoy me reconectaron a internet.

-El 21 de junio a las 23:55 hs se estrena "body Art", obra de mi autoría. Los detalles, en la columna de la izquierda. Si quieren entradas con descuento, mandenme un mail a solrseoane@yahoo.com.ar. Sin son estudiantes, vayan con libreta que el descuento es el mismo ($15 para estudiantes y jubilados, $25 público general - si, ya se que es caro, nos obligaron...)

-En julio estoy abriendo un curso de escritura teatral en mi casa. Para informes, mandenme un mail a la dirección arriba mencionada. Será los martes de 19 a 21 en mi casa, por Loyola y Julián Álvarez. Leeremos y escribiremos teatro. El arancel es de $50 por mes (no me van a decir que no es barato).

Eso es todo por ahora. Sigo en "El perpetuo socorro", la obra va muy bien, gusta. Sigo con el cordobés, me gusta. Me gusta mucho. Y sigo con inglés. Allá voy por el First certificate, agarrate Gran Bretaña!! Me cuesta, como siempre, pero en fin, así es.

Good, good, bye.


"body Art" de Sol Rodríguez Seoane.
Dirección: Miguel Israilevich
Estreno: Sábado 21 de junio 23:55 hs en ElKafka Espacio Teatral (Lambaré 866)
Entradas: $25, estudiantes y jubilados, $15.
Reservas: 4862 - 5439

jueves, 22 de mayo de 2008

Catalina.

Hoy, 22 de mayo, mi abuela Catalina Murrone cumpliría 81 años. En cambio, se murió a los 74 en el año 2002. El 17 de septiembre de este año se cumplirán 6 año de su muerte. Un fallecimiento pre-primaveral. Era un martes.
En el velorio comimos un montón. La pasé muy bien con mi tío y con una prima, Karina, charlando a la noche y fumando como loca (porque en ese momento yo fumaba). Cuando mi abuela estaba viva, solíamos tomar Bailey's a la noche ella, mi tío y yo, charloteando. De mis dos abuelas, yo la quería más a ella. Tenía sus cositas, pero la otra (que aún vive) era peor. En efecto, la mamá de mi mamá, María Malinowska, está del tomate, siempre lo estuvo y lo estará. Cuando los del geriátrico diagnostican "demencia senil" mi mamá suele decir "siempre fue demente, lo que pasa es que ahora está vieja". Malinowska tiene, a la fecha, 94 años, y va por más, con su andador y su cuerpo de rusa fuerte. Se cae siempre y nunca, nunca se hace nada.
Murrone, la mamá de mi papá, en cambio, murió en la plenitud de su tercera edad. De un paro cardíaco. Seco. Instantáneo. En una ambulancia.
Tenía la cara helada, empedrecida. Tocarla era como tocar algo imposible. Un pedazo de naturaleza muerta.
El día de su velorio y cremación, me senté a escribir en el jardincito del cementerio privado (a mi papá le gusta así, al estilo bon vivant) un texto que aún me gusta releer de vez en cuando. Lo transcribo aquí tal cual lo escribí allí sentada, a pesar de que yo ahora modificaría algunas cosas, prefiero dejarlo así, impoluto. Mi escritura a los 18 años.

Ya nadie podrá hablar con Catalina. Me la imagino en plena muerte, viéndose a sí misma desde arriba, diciendo “Pucha, me muero” y luego acompañándose de un lado al otro, hasta el crematorio.
Se debe haber puesto nerviosa, supongo. ¿Cómo habrá hecho la muerte para poder llevársela? Daría la impresión de que no falleció, sino que la vida la asesinó, la tironeó hasta vencerla, porque no la veía con ganas de morirse. Lo bueno es que ella fue igual de principio a fin, ninguna enfermedad la consumió, tomó la decisión en un instante tal vez, hay quienes lo meditan mucho, pero ella dijo simplemente “Me voy” Aprovechó que estaba el tío en Buenos Aires, y el asado familiar del domingo para despedirse.
Ya no cumplirá más años. Su edad se detuvo a los setenta y pico. Ya no podrá ver la primavera que se viene, una lástima. Y ya no podré comer su arroz con manteca, ni sus papas fritas, ni la pizza cocinada en el horno del fondo. Ya nadie baldeará el patio, ni me hará ese mate en vasito de vidrio, ni me curará el mal de ojo, ya nadie irá a misa, ni me llevará a ver qué es ir a la iglesia un domingo. Para mí, el padre nuestro murió con ella, y eso que ni lo sé bien todavía (en realidad nunca me interesó aprenderlo)
Ya no habrá a quien visitar en Avellaneda, nadie cerrará las ventanas que dan al porche.
Lo que me duele es que ya no puedo hablar con ella, ella hablaba tanto... y sonreía, y se agachaba, y limpiaba e iba de un lugar a otro... no como en el cajón. Le sellaron los labios, le pintaron los ojos, la vistieron de blanco. Le hubieran quedado mejor unos pantalones. Esa no era mi abuela, era un símbolo de ella, algo demasiado lineal. Se le fueron los matices, se perdió el claroscuro. En su cara no había nada de ella ¿Por qué la vistieron hasta el cuello? Pareciera que quieren ahogarla, frenarla, reprimirla. Por suerte, pensé, ya no estaba allí toda cubierta de tela. Es increíble, visten a los muertos como recién nacidos. Murió en movimiento, en la ambulancia.
Mi abuela es del aire, es del vapor de la olla que hierve. Le hubiera quedado mejor un delantal de cocina, y una bombacha con trapito para, según ella, mantener mejor la higiene.
Mi abuela guardaba todo. Todo era nuevo para ella mientras no se use, aunque pasasen cincuenta años. Tiene botellas de perfume en el baño nunca abiertas y ya rancias, nuevas eran cuando se había casado. Y pasó toda la vida en esa casa, sacándole pasto al fondo. Desde los veintitrés o veinticuatro años hasta los setenta y cinco. Y esas botellas de perfume ya cumplieron su medio siglo.
Mi abuela se fue de repente, sin ninguna enfermedad, sin colesterol ni problemas de presión, sin llagas en el corazón. Un día (ayer) se paró, y de a poco su energía se disolvió. Al morirse debe haber abierto la boca, para hablar.
Dormíamos juntas, hace unos años, cuando me venía a cuidar. Y charlábamos mucho, hasta la madrugada, en el piso dieciocho. De joven, me contaba, cantaba tangos mientras limpiaba la cocina, mientras hacía las camas. Creo que en algún lugar la tengo grabada. De más grande, cuando yo rondaba los dieciséis o diecisiete años, me confesó que nunca tuvo un orgasmo. Me pregunto si lo habrá conseguido en este último tiempo.
No tomaba mucho agua, tomaba mate, decía.
Me la imaginé parada al lado del cajón, entre las flores de la funeraria, mirándonos y riéndose suavemente como solía hacerlo. Y en el medio del ritual, mientras le susurraba unos tangos, me reí con ella, no lo pude evitar, sentí su paz en el aire y me alegré de que no la hayan atado a seguir viviendo, los que quisieron retenerla, no pudieron, ella siempre fue una mujer veloz. Entonces aflojé mi pecho, y la dejé ir.
Ya nadie podrá hablar con Catalina, era la época de los alcauciles y ella se entregó.

viernes, 16 de mayo de 2008

Ser Pope.

Yo quiero ser pope, ¿y usted?

1. No tener que rogar a Dios, al destino y al Instituto Nacional del Teatro si quiero dinero para subsidiar mis obras (en vez de hacer carpetas absurdas e interminables explicando el proyecto, en donde miento deliberadamente para conseguir que me den el subsidio).
2. Ir de acá para allá siendo invitada a diversos lugares con el solo motivo de opinar acerca de los que yo pienso del teatro Argentino, o las puestas deleuzianas, o la dramaturgia del actor.
3. Cobrar por mis talleres de actuación y/o dramaturgia de $200 a $300 o más por mes per cápita.
4. Que me editen y publiquen espontáneamente obras mías y las vendan en Cúspide a más de $30.
5. Ir a festivales internacionales y ser traducida, aplaudida, lamida y alimentada en Alemán, Francés, Inglés, Checo, Croata, Ruso y/o Finlandés.
6: Entrar a escena y que el público estalle en aplausos como a Luis Brandoni cuando actúa en el San Martín (?).
7. Tener mi propia sala teatral por la zona del Abasto con patio y bar (y habilitación temporaria).
8. Y, por supuesto, pelearme con otro popes por puntos de vista inconmensurables teatralmente hablando (y pelearme también a las piñas y/o a balazos, como Ricardo Bartís con Eduardo Pavlovsky).

Yo también quiero ser pope.

¿Burning ambitions?

jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja................

viernes, 25 de abril de 2008

Una mudanza.

En junio me mudo por primera vez y estoy un poco triste. No, no me voy a vivir sola, madre se muda a una casa más grande y yo me mudo con ella, en consecuencia. Eso hasta que yo pueda encontrar mi lugar, pero para es tendría que tener una entrada de dinero estable... Así que me mudo. Va a ser feo, me parece, irse y no volver. La sola idea de no volver nunca más a esta casa, donde vivo desde que nací, y donde crecí y donde hice mitosis y metamorfosis, me pone mal. Salir por la puerta y nunca volver a entrar. Tampoco es que es una casa re linda ni nada, no es ni frente ni contra frente, es algo intermedio, pero que se yo, es mi casa desde siempre... hoy le dije a mamá: "Y... pero mejor irse, porque sino la casa nos va a atrapar y ya no vamos a poder salir" como le pasó a mi abuela Lina, que vivió desde los 24 años en una casa de avellaneda, y cuando se quiso mudar, como 40 o 50 años después, le agarró tanta nostalgia que tuvimos que cancelar el boleto (que ya estaba firmado) y se quedó ahí hasta que se murió. Y después el fardo le quedó a mi papá y sus hermanos, que también estaban los tres (mi papá, mi tía y mi tío) re tristes porque tenían que vender la casa en donde nacieron y crecieron, y ya estaban los tres re grandes, y la tuvieron a la casa ahí vacía un montón de tiempo, enrejada con un sistema especial de seguridad para que no entre nadie a vivir de colado, y nos íbamos los fines de semana con papá a la casa de mi abuela en avellaneda a tomar mate, y estábamos ahí toda la tarde, re tristes, pensando en la abuela, en la casa, en todo lo que se corroe... A lo mejor es mejor mudarse siempre, de algún modo ¿no? para que no te agarre esto que me agarra a mí ahora.


Voy a extrañar mucho a mi casa.

...



Mi primer día de preescolar en el living de mi casa.

martes, 1 de abril de 2008

Trámites.

Primero que nada, debo hacer la siguiente publicidad:

Es muy importante para mí que vayan, porque estamos recaudando fondos para la obra, que se llama "El Perpetuo socorro". Si clickean en la imagen se amplía.
De todos modos la fiesta será el sábado 12 de abril, a partir de las 23 hs, en Venezuela 2587 (y Jujuy) y con la entrada, que antes de las 2 AM sale $8, les damos medio litro de cerveza. Después de las 2 AM sale $10 (con consumición, también).
El estreno de la obra es el domingo 18 de mayo a las 19 hs en el teatro "Puerta Roja".
Pasado el dato, prosigo con el blog.
últimamente no tengo mucho que contar. Releí el post en el que cuento que me operaron de la rodilla y me pareció aburridísimo. Solo me resultó buena la parte que cuento de la operación, pero el resto es un desperdicio de espacio. Tampoco estoy visitando muchos blogs, porque estoy hacendo muchas cosas. Por ejemplo, trámites n el AFIP. La DGI entró en mi vida para quedarse. Además, hago trámites para cobrar el premio que Argentores y el INT m dio por la obra que escribí. Eso fue todo un quilombo, porque primero eramos dos ganadores, y después resultó que el jurado tuvo que elegir entre uno de los dos, y y se armó la rosca. Por suerte a mí me quedó el primero, pero lo que sucedió fue muy injusto, y una mina odiosa del INT me amenazaba con que mejor que no me pelee con el INT, que podía ser perjudicada, y al final tiene razón porque son todos re corruptos y nada les impide manipular los resultados de concursos posteriores, y por ahí nunca más recibía un subsidio del INT, y la verdad es que es uno de los pocos organismos que subsidian el teatro independiente. Así que después de comerme la verga de Raquel (así se llama) porque me la tragué toda, por más que haya ganado, porque debería saltar y decir que es injusto, porque no estamos (nosotros los ganadores) protegidos por el anonimato y no se puede decir a alguien que tiene un primer premio y después retractarse, y no voy a saltar nada, y me la voy a tragar, porque necesito la plata para montar mi obra.
Bienvenida, querida Rodríguez, a la corrompida nube burocrática que acecha a todas las instituciones. Mi primer premio, y mi primera extorsión.
Así que por todo esto no estoy teniendo mucho tiempo. Espero que puedan venir a mi fiesta, toca un grupo de percusión, va a estar buena. Besos.



domingo, 16 de marzo de 2008

Sueño típico de actriz.

Soñé que Rubén Szuchmacher me convocaba para hacer un reemplazo en el teatro San Martín del personaje principal de “La Hija del Aire”, una obra larguísima de Calderón de la Barca un día que la actriz que lo hacía no podía pero me avisaban en el momento. Así que mientras me ponían el vestuario y me maquillaban los del teatro San Martín, yo les trataba de explicar que se me hacía difícil hacerlo porque:
1. No sabía la letra.
2. Lamentablemente no vi la obra antes (igual en la realidad Rubén nunca hizo el montaje de este texto) a lo que seguían reproche de “¿no la viste?” y miradas de “qué mal” o “deberías haberla visto”.
3. Tampoco la leí nunca (la debería haber leído hace tiempo para Historia del Teatro Universal IV, pero nunca lo hice) así que ni siquiera la podía improvisar ya que no tenía idea de las situaciones.
4. Sabía que la obra se basaba en un mito griego (lo cual no es cierto, pero en el sueño era así) pero no sabía que había sido cambiado y que no con fines dramáticos, y además, no sabía qué parte del mito abarcaba, ya que los mitos son larguísimos.
Así que no dejaba de mirar la hora y contarle lo tremendo de mi situación a la gente, que me miraba con indiferencia, o traban de ayudarme vanamente, confundiéndose al explicarme de qué se trataba la obra, o haciéndome leer partes que no correspondían.
Así que Rubén venía y me daba el texto (que era un librito muy finito) y además del personaje principal, tenía que hacer de soldado al principio. Yo le decía si podía no hacer eso, pero el me miraba con cara de “y... sería mejor que hagas todo…”.
Así que finalmente era la hora de empezar, y yo estaba ojeando el librito detrás de una tela negra colgada que nos separaba del público (porque al final era el teatro San Martín, pero la gente se sentaba en una escalerita de mármol de dos escalones –era como un lugar intermedio del san martín, no era la sala- yo pensaba “ah, claro, obra moderna en espacio no destinado a lo teatral específicamente”) al final era como un “work in progress” pero la única que no se sabía su parte era yo. Y así finalmente empiezo a leer el texto directamente, pero me trabo, me equivoco, me confundo, leo mal, porque no tengo los anteojos y no veo bien, mis compañeros me miran con vergüenza ajena, siento que la escena se cae, se cae, se cae, hasta que una mina del público se levanta y dice “Bueno, ¿la cortamos acá?” y todos se levantan y empiezan a charlar. Ni siquiera habíamos pasado de la primera escena, en la que yo tenía un monólogo larguísimo.
Qué papelón.Me sentí tan contenta, cuando me desperté, de que fuera un sueño…





(Yo a los diez años de edad, en el papel de "Reina Isabel" para el doce de octubre. Todas las nenas hacían de indias, menos yo... jajajaja. ¿No parezco una Menina? Otra que Velázquez...)

sábado, 8 de marzo de 2008

Un amigo. Hoy: Pol capillas.

Dentro de la enorme masa sideral de sitios web y rincones blog, hay gente que uno conoce personalmente y hay otra que no. A Pol Capillas lo conocí en un taller de puesta en escena, y tiempo después caí en su blog sin saber que era el suyo. Como lo reconocí al instante, comencé a dejar comentarios en su blog, dando por hecho que él al entrar a mi blog sabría que era, sin duda, el mío, ya que mi blog está atiborrado, desde siempre, de fotografías mías.

Pero hete aquí que no me reconoció para nada, y es más, dejaba comentarios en mi blog sin saber que yo era yo, hasta que un día le dije: "Soy Sol, p...........". No se había dado cuenta. Admito, de todos modos, que suelo salir bastante diferente en cada foto, no se por qué eso sucede, pero las fotografías nunca responden con exactitud a mi cara.

Así que aquí comenzó la verdadera mistad, porque antes él y yo no eramos amigos. Nos saludábamos, hola y chau, pero en ese taller de puesta en escena todo era bastante raro. Yo por ejemplo, nunca sabía bien si saludar o no, si le caía bien a tal o le caía muy mal. Tengo el recuerdo de tratar de reducir al mínimo mi excentricidad, cosa que creo que muy bien no lo pude hacer. Así que ahí estaba Pol Capillas, que ya se le notaba en la cara que era un degenerado (jajaja) pero mucho no nos hablábamos.

Es más, en ese momento eran las épocas del bestiario Grimm en el Centro Cultural Rojas (momento curioso en mi vida, porque en una de esas obritas actuaba justamente P, con el que salgo ahora, y allí lo vi por primera vez y me había parecido re churro, y Migue, un amigo mío cordobés -al que a le dedicaré un post- me dijo algo así como que P (mi P) era un sexópata, y como lo veía tan atractivo y peludo, pensé que era una suerte que también, fuese un sexópata. Pasó un año hasta que lo conocí y me lo presentaron). Bueno, Pol Capillas también estaba ahí, hacía la ante última, y tengo el recuerdo de él preguntándome qué me había parecido, y a mí no me había gustado mucho, pero como no tenía nada de confianza, y gracias que había hablado con el una o dos veces en mi vida, yo no sabía como decirle que no me había gustado (por ahí era por un actor pelado horripilante que se paseaba por el escenario desnudo y que me dio mucha impresión, pero no se). Así que me parece que en ese momento quedé bastante mal con él, por no decirle nada, nunca, e ignorarlo casi, por vergüenza de no decir nada, no se si él se acuerda de eso ahora.

Bueno, además de degenerado, Pol Capillas es director, dramaturgo y licenciado, y está haciendo una obra ahora en el Abasto Social Club (Humahuaca 3649) todos los sábados a las 23:45 que se llama "La Muerte de Brian". Esta obra si está buena. Lo pongo acá porque él me reprochó que recomendé a "La Tumba del niño Moral" y a él no (dicho sea de paso, La Tumba fue también parte del Bestiario Grimm, y ahí hay dos amigas mías). Vayan a verla, hagan sus reservas al 4862-7205. Linkeean acá para más información.

Observen la empanada.

Además, Pol Capillas es docente. Da clases de dramaturgia y de iniciación a la actuación en el mismo sitio de su obra (el Abasto Social Club) Para dramaturgia diríjase aquí y para las clases de actuación aquí.

Bueno amigos, eso es todo. Como siempre, ha sido un placer. Estamos en contacto (?)

Ah, y feliz día de la mujer (¡chán!).

lunes, 3 de marzo de 2008

Me surcieron la rodilla.

Aquí estoy. Comiendo a pedacitos un queso gruyere. Les cuento que



¡Me operaron el menisco interno de la pierna izquierda! ¡Sí! ¡Como a los futbolistas! ¡Felicidades Sol! ¡Tu primera operación!

Me durmieron. Cuando me desperté pensé que todavía no me habían hecho nada. Pero ya me estaban regresando a la habitación. No podía parar de reírme. ¿La anestesia es una droga? Porque es fantástica. "Ahora te voy a dar el opio" me decía el anestesista antes de la operación, que parecía un tenista degenerado, todo tostado, el pecho peludo y canoso, se le salía por afuera del uniforme médico, "¿cuantos novios tenés?", "eh... uno" le digo. Todo el equipo médico me felicitó ampliamente. "Pero che, 24 años nada más... es un placer operarte a vos, acabamos de operarle la rodilla a una mujer de 57 años que pesaba 170 kilos, y nos contó que ya había bajado 80... (...) ¿donde tenés las venas? voy a tener que ponerte una sonda para bebés"

Conversación post operatoria e mi casa. Situación, él me viene a visitar por la operación, jugamos al truco. Estoy perdiendo la mano ampliamente, él antes de tirar la última carta, canta:

P: Truco.

S: Quiero.

P: Pero no te conviene.

S: No me importa. Igual te quiero.

P: Lo que más me asombra de vos, es que aún sabiendo que vas a perder, me querés.

S: ¿Por qué? Por ahí arriesgo y gano.

No les voy a contar cómo terminó la mano. Quédense con las ganas. Aunque por ahora, creo que pasamos a las buenas... ¿no? ¿no?

...

Una experiencia: Se puede hacer el amor después de una operación de rodilla. No se puede: Hacer el perrito, flexionar mucho las rodillas, agacharse en general. Pero el resto, no hay problema. El traumatólogo me dijo que podía.

Por otro lado, estoy astiada. Salgo para lo mínimo indispensable. Éste tiempo enclaustrada por suerte me sirvió para algo: terminé mi pre proyecto de tesis. Felicítenme. Después, estoy leyendo a Kafka y a Wilcock, escuchando música, viendo televisión. Pajas, por ahora no me hice ninguna, pero quien sabe. Me quiero comprar esta novela de Pauls, El pasado. También quisiera leer mi libro de Pinter, que me compré antes del viaje a Córdoba, pero se lo presté a P. P tiene una cantidad de objetos míos, a saber: Un libro de Peter Brook, el de Pinter, uno de Quino, dos bombachas (una rallada -roja y blanca- y una blanca de encaje), un gel de Aloe Vera Ferrini (pero ahora se lo regalé), un CD umplagged de los Ratones Paranoicos -si, de adolescente yo era fanática de los Ratones, tenía una remera y todo- y muchas horquillas que voy perdiendo en su habitación -yo uso cantidad de horquillas.

Así que como ven, estoy leyendo mucho. De fiestas, ni hablar. Por suerte salí este fin de semana a tomar una cerveza con P, porque sino, ya de sólo despertarme y dejar que el tiempo pase, me deprimía. Hoy salí a la calle con muleta para ir a la kinesióloga y probé ir en colectivo. Perdón no, pero el taxi está carísimo, no voy a tomar taxi de ninguna manera. Definitivamente no voy a tomar taxi. Me subí al colectivo y me dejaron el asiento ¡tomaa... chiva, chiva, calenchu! qué placer... y es mejor que estar embarazada, porque la muleta se nota seguro. Creo que la voy a seguir usando un buen tiempo, aunque no la necesite.

¡Bueno, che, un beso grande para todos!

martes, 19 de febrero de 2008

Ley empírica Nº9

"Cuando te creés la más alta de la fila, todo el mundo crece a tu alrededor."

Una verdad indiscutible.

Toda la primaria fui la más alta de la fila, y a los 12 años, les juro que todo el mundo, pero todo el mundo creció más de diez centímetros, ¡y yo me quedé en el mismo lugar!

No es justo. No es para nada justo.

Es una falta de respeto del destino hacia mi persona.

Y para colmo, de chiquita los médicos me habían pronosticado 1,76 ¡¡Y mido 1,60!!

¡No sólo es una falta de respeto del destino, sino de toda la ciencia moderna, y ese derecho que se han atribuído a predecir el futuro, como si tuvieran el derecho de cagarle la vida así a uno!

Ya van a ver, me las van a pagar. Me las van a pagar todas.

He dicho.

lunes, 4 de febrero de 2008

Preocupaciones

-Desde que uso ropa blanca, noto lo sucia que soy, cuanto mancho la ropa. Gasto montones en camellito, ayudín, y todo tipo de quitamanchas.
-Tengo un dolor en la rodilla desde hace un tiempo, y la molestia va en aumento. El traumatólogo diagnosticó tendinitis rotuliana. Hoy me hice una resonancia magnética, me metieron en un tubo que hace ruidos durante 15 min. Los resultados, el miércoles.
-Creo que mi gato es epiléptico. No voy a dar detalles, pero a veces se contorsiona muy raro, y maulla y corre y se choca contra todo, como escapando de un enemigo imaginario, hasta quedarse maullando aterrorizado debajo de la cama. Encima la última vez le pasó que se chocó con la aspiradora, ésta se prendió y fue doble el susto.
-Últimamente tengo desordenes digestivos. Me descompongo, vomito, una vez tuve diarrea. Yo pensaba que eran las pastillas anticonceptivas, pero no se muy bien que es. No estoy embarazada.
-Este año tengo que conseguir una entrada de dinero estable y mudarme sola.
-Me cuesta mucho sentarme a estudiar para mi tesis. La cantidad de novelas que estoy leyendo para no leer para la tesis es increíble. Me leí “El perfume” de Süskind, “Las Partículas Elementales” de Houllebecq, “Igor” de Federico Levin, “Al sur de la frontera, al oeste del sol” de Haruki Murakami y ahora voy a empezar con uno de Romina Paula.
-Antes cuando era chica no me dolía el cuerpo por cualquier pavada como ahora.
-La psicóloga dice que no tengo que preocuparme por las cosas, sino ocuparme.

¿Qué será de mí?

La otra es hacerme ciruja. Créanme que lo he pensado seriamente.
No es una mala salida, el pordioserismo. Es todo un fenómeno urbano.








Este es mi gato ¿Tendrá algún problema neurológico? P dice que sí, seguramente. Ahora, es un gato re churro, y ama mirar por mi ventana.

martes, 29 de enero de 2008

Viaje a Córdoba Capital.

Volví de vacaciones. Aloha.

En todo este tiempo pasó que:
-Estuve aprendiendo a hablar en cordobés.
-Es increíble, pero en cada colectivo larga distancia que me tomo, hay una persona con un nene insoportable que llora y se caga. ¿Por qué a mí?
-A partir de la convivencia durante 18 días con dos sujetos de sexo masculino (P y el amigo de P, el Tete, en cuya casa parábamos los dos) descubrí que uso muchísimo papel higiénico, en comparación con la cantidad utilizada por ellos. En una semana, ellos usaron un rollo, y luego, al llegar yo, compramos tres paquetes de seis rollos cada uno, y al irme yo sobraron cuatro, lo que quiere decir que yo, en 18 días, utilicé aproximadamente 12 rollos de papel higiénico.
-Debo hacerme la costumbre de cerrar la canilla del lavatorio al lavarme los dientes. Parece que en 20 años nos quedamos sin agua. P y el Tete me hablaron horas de ello. Horas. Horas.
-El agua corriente de Córdoba capital me estriñe y/o descompone.
-Me gusta meterme en el agua. Mucho. Mucho.
-El helado cordobés es mucho más barato que el porteño. Un cucuruchón de una buena heladería te sale $3 (dos bochas grandes), y acá estará a $7, o más.
-Me piropearon muchísimo. El hombre medio cordobés es más mirón y baboso que el porteño. Excelente.
-P resultó ser celoso. Pero juro que yo no doy pie a nada. Él hace repiquetear a mi corazoncito.
-Me descompuse de la panza y el hígado a la vez y extrañé mucho a mi mamá. Estando tirada en la cama sin poder moverme la llamé y no la encontré y me puse a llorar (¡qué maricona!).
-Es increíble cómo suda P. Es un tipo que parece querer salirse todo para afuera. Transpira agua al punto de gotear sobre mí y dejarme el pelo tan empapado que se puede escurrir, los granos le salen y se le revientan con una facilidad increíble, larga pelo, baba, semen, come montones, al bañarse usa medio jabón por la cantidad de pelo que tiene, es impresionante. Decididamente el mantenimiento de su cuerpo es muchísimo más alto que el mío. Me encanta. Me encanta ese metro ochenta y seis lleno de emociones e intensidades, esa masa de carne erótica, salada, aceitada, que se ablanda cerca mío y se me deshace entre las manos.
-Me gusta el arroz con manteca y me había olvidado.
-Ya no tomo café y no se por qué.
-No tengo una cerveza preferida. Me gustan las negras artesanales, pero nunca consigo, y depende la marca.
-ya no me estoy meando la pierna cuando pillo de parada en baños públicos. Bien.
Bien amigos, perdonen por el impasse que me tomé. He aquí la actualización.
Besos de Gaviota y un picotazo para mi mamá, para Pololo (P) y para todos los que me conocen.




jueves, 27 de diciembre de 2007

Pequeño cuento por la navidad.

"La película trata de un hombre que, sentado entre palmeras, piensa en Dios.
Al final, llega una revelación:
Dios no existe.

Lo que más impresiona de la película es el plano único, y la increíble lentitud con la que avanza el relato. La actuación unipersonal del actor se enfatiza en la inmovilidad casi perfecta de éste, cuyo gesto aparece inmutable hasta los últimos instantes del filme, en el que, con una mano, simplemente se tapa el rostro en señal de desesperación. Un clásico del cine universal."

Este es un relato que inventamos mis amigos y yo en navidad.

Pasé la navidad con mi mamá y unos amigos, en el campo de Colloca (la pelirroja de rulos de mi cumple). Nos la pasamos tomando sol y cerveza en el borde de la pileta. En el medio del escabio, surgió el cuento (mirando a Diego sentado entre palmeras, por supuesto).

Al fin gente, gané un premio de dramaturgia. Ya era hora. Parece que me dan plata. Es el de "Primera obra" de Argentores y el INT, para autores nóveles que no hayan sido estrenados. En la página de Argentores aparece publicado.

Bueno, he aquí una foto de mi mamá y yo, en navidad.

Nos parecemos bastante. Lo que pasa es que ahora ella está tostada y además, es rubia. ¿uds qué opinan?

Paul está en Córdoba. Ahora me estoy ejercitando en esto de las cartas de amor. Igual voy a ir en enero a visitarlo. Quisiera no extrañarlo tanto, pero pasaba demasiado tiempo con él.

La próxima vez que escriba será año nuevo. El blog cumple un año el 30 de diciembre. Este año, el año del chancho, fue bueno. Me enamoré por primera vez. Es decir, conquisté y fui conquistada. Gané un premio, cosa que andaba buscando hace mucho. Reflexioné montones acerca de mi profesión y mi lugar en el mundo. Esto es lo que coseché. El resto, es siembra, y vendrá próximamente.

Feliz año nuevo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Ancianitas. Un complot monetario.

Nadie podía pensar que el gran problema de la falta de cambio en monedas de la capital federal se debía a las viejecitas.

Abuelas, octogenarias, ancianitas, guardaban sus monedas en cajones, pocillos de café, monederitos, rigurosas alcancías metálicas acumulando así miles, millones, trillones de moneditas de 5, 10, 25, 50 y 100 centavos en sus casitas céntricas y suburbanas, de las que raramente salían.
La raíz del problema comenzó a develarse cuando se pudieron observar ciertos patrones similares en los casos de viejecitas internadas en geriátricos. De hecho, en las casas de las recién alojadas, podían encontrarse numerosos tarritos de diversa índole atiborrados de moneditas, ascendiendo la suma total de pesos a casi $300 por viejecita internada.
Luego de una exhaustiva investigación y posterior hurgamiento de los bolsillos, cajones y monederitos de las personas de sexo femenino ubicadas en un rango de edad de 65 a 150 años se han podido rescatar, exitosamente, $ 536.000 en monedas de uso legal en el perímetro comprendido entre Buenos aires y el gran buenos aires.
Agradecemos la paciencia y el compromiso de la policía federal y las diversas ONG que han participado de la búsqueda y posterior rescate del cambio acumulado durante décadas por estas mujeres cuyo raciocinio se encuentra en estado limítrofe entre la madurez y la senilidad.
Ahora los ciudadanos de la ciudad de Buenos Aires podrán gozar libremente de un cambio en monedas fluido y fácil de conseguir en cualquier banco o comercio adherido a viejecitas.com. De hecho quien podría pensar que una inocente viejecita atentaba contra la estabilidad económica y financiera no solo de la capital federal, sino de todo el entero y argentino país.


(Esta es mi abuela y yo. La voy a visitar seguido a su residencia para personas seniles. Parece que la pasa muy bien ahí. Menos mal.)

¡Abuela!

¡Tenías más de $300 pesos en monedas en tu casa! ¿Cómo pudo suceder?

martes, 11 de diciembre de 2007

Peste.

El hecho es que tengo piojos. Del posible individuo portador ni rastros. Un verdadero misterio.
La cosa es que me pican en la nuca también. Son enormes. Están bien alimentados. Copulan rozagantes en mi corteza capilar, se reproducen, germinan como pequeñas avecillas color castaño o beige haciendo de la vida en la cabeza un verdadero banquete. Una pediculosis galopante.
Se agolpan detrás de mi oreja. Esperan. Laten atroces los huevecillos de bestias esperando nacer para devorarme. Tengo piojos.
De algo estoy completamente segura: No voy a usar nunca, bajo ninguna circunstancia, Nopucid. Nada de químicos. Los voy a vencer con honor, en un combate mano a mano. Voy a usar un peine fino.
Me siento con el peine y una hoja de papel, para que éstos caigan perdidos, deshidratados por las agujas de metal. Son los capitanes de los equipos, son las cabezas de las más distinguidas familias de esta piojera que tengo aquí sobre mi joven cocote lleno de liendres. Una verdadera matanza.
Los piojos se deshacen con un leve crack bajo mi uña. La sangre humana, mi sangre, se impregna en el papel como un sello inconfundible. La prueba del delito, mi néctar, el extracto de mi vitalidad encapsulado en sus barriguillas invertebradas brota cándido sobre la hoja y se expande. Luego de un rato, se seca.
Y así caen. El vinagre, las costras, la caspa, los pelos que han sido arrancados, todo se acumula bajo mi vista de implicada. Todo se desarrolla con una naturalidad ingrávida y silenciosa. He sido invadida.
La guerra ha empezado. Tengo en una mano un peine fino de metal y en la otra un preparado de vinagre y agua tibia en una relación 1/10 que voy a derramar sobre mi frente, echando la cabeza hacia atrás. Y además, tengo la fuerza de voluntad necesaria para vencerlos. Voy a hacerlos pedazos.
Van a desear nunca haber pasado de aquella cabeza superpoblada a mi territorio capital. Van a gritar "mamá" y van a desear volver a ese mullido cascarón de liendre en estado de latencia vital. Gérmenes, miserables pedacitos de caca. Nulidades. Cascaritas seminales de bicho sin futuro. Nómades insignificantes de medio milímetro de espesor. Mierda los voy a hacer, mierda, putos. Putos.

martes, 4 de diciembre de 2007

Sinopsis.

El sexto festival de teatro de Buenos Aires. El árbol de la Recoleta. La bombacha culotte. La hebilla, los pantalones. La costra. La mano. La humedad. Los ultrafinos. Figueroa Alcorta y Pueyrredón. Las canciones, el calor, la primavera. Los mimos. Las orquillas en el bolsillo de la camisa. Los pelos de tu torso. El colchón, la sangre, los preservativos del gobierno de la ciudad. El desayuno completo. La ventana. La calle San Isidro. El sol en la puerta del video club. El beso. Las palabras. Los raspones. La barba. El dolor. Las hinchazones. El día miércoles. Las frutillas. Las sábanas mugrientas. Los baños. Los pececitos blancos. La prestobarba. La grasa. La primera cita. El desmayo. Los celos. Los rusos. Tu novia. El llanto. El 71. Las fotos de mi infancia. Mi abuelo. El Club Atlético Independiente. Los Colombianos. El dominó. Las nauseas. La cerveza negra. La ciudad de Córdoba. El viaje. La espera. Las elecciones presidenciales. La ansiedad. Los enojos. La parada de colectivo. Las llamadas. Las llegadas tarde. La boca abierta. El fernet. La familia. La profundidad. Las intensidades. El vinito. Los amigos. El escabio. Los cigarrillos armados. Las crema de vainilla. La suciedad. El olor a sexo y a luz solar en tu habitación con la puerta cerrada que da a la escalera de la casa de la calle Bustamante.





jueves, 29 de noviembre de 2007

Mi cumpleaños: toma 1.

Bien amigos, con ustedes, mi cumpleaños. En principio aquí les va una foto con mis dos madrinas blogger, es decir, aquellas que, teniendo un blog previo, me incitaron a crearme uno. Ellas son Luciana (izquierda) y Nurit (derecha):





He aquí mi muchachote, para que al fin lo conozcan.
Una preciosura pura de Córdoba. Naturaleza humana viva.
Y además, un poeta, no saben la dedicatoria que le escribió al libro que me regaló.




Estos son mis amigos Ramiro y María. Los quiero mucho. Junto con Miguel (que viene en la foto siguiente) ensayamos la obra que escribí.





EL CORDOBAZO II: Acá está Migue. Migue es muy importante porque gracias a él lo conocí a P. En la foto se ven a P, a Migue y a Sofía, que son como tener una foto de la embajada de Córdoba (si ésta existiera). Tres cordobeses de 16 en mi cumpleaños es un porcentaje importante, y me pareció bien poner la foto. Migue tiene un blog cuya dirección es www.chombitabeige.blogspot.com, en honor a un texto que yo le hice para él (para que lo actúe).


Hay más fotos pero ya serían demasiadas. Supongo que las iré posteando con el tiempo. Respecto a Pol Capillas, que siempre me pide una foto XXX, he decidido postearla luego. Si si, los dejo con las ganas. Tengo una imagen hermosa, de la mañana siguiente.
Un beso para todos.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Radicalidad del pis o "La meada rebelde".

Me pasa últimamente que cuando voy al baño me meo la pierna. En serio. Se los juro.

Me subo la pollera, me bajo la bombacha, y cuando sale el chorro, en determinado momento éste se desvía de forma tal que moja mi pierna (por lo general la derecha) inevitablemente.

Ya lo he intentado todo. Incluso he puesto pedazos de papel higiénico justo antes del orificio orinal para que este guíe al líquido hacia abajo, pero en este caso me mojo los dedos, así que no es recomendable.

Por supuesto que estoy hablando de ir en baños públicos. Cuando me siento no me pasa. Aunque depende: a veces si hago en forma de rocío salta el pis por fuera del inodoro.

Resulta que este tipo de episodios, que vivía cada tanto pero no muy a menudo, ahora son constantes. En efecto, SIEMPRE me meo la pierna hasta abajo, manchando el zapato, la ojota y/o la sandalia.

Supongo que este incremento estadístico de mojadas por cada baño público al que voy se debe al reciente rasuramiento y posterior depilación de los vellos púbicos de TODO mi genital externo, cosa que recién he empezado a practicar hará un mes y pico, debido a la observación de una película pornográfica rusa en compañía de mi cordobés en donde las muchachas estaban todas peladitas. Siguiendo un impulso rítmico no controlable que vaya uno a saber de dónde me vino, le digo, como disparada "¿Te gustaría si yo estuviese así toda rasurada?" él me dice "Si... ¿pero vos querés?" "Sí" le digo. A la semana él me estaba afeitando en su baño. Fue un momento muy lindo, en serio.

Bueh, al final me picó un poco pero todo bien. Cuando pasó un mes decidí depilarme. He aquí una verdad: NUNCA sentí tanto dolor en mi vida. La gente que esperaba turno en la depiladora preguntaba qué pasaba adentro. La mina de la caja, sonriendo me dice "Es tu primera vez ¿no? Claro, es normal". ¡Encima la depilación del pubis COMPLETO salía $16! Me gasté la guita ese día, COMO $56 pesos

Chicas: NO SE DEPILEN EL PUBIS ENTERO. DUELE. DUELE COMO LA PUTA MADRE. DUELE EN NIVELES HIPERBÓLICOS.

Así que creo que es a partir de esta calvicie genital que me estoy meando más. Igual antes, con los pelitos que guiaban, me meaba bastante también, creo que este incremento de meada fue anterior al rasuramiento, pero no estoy segura.

No se qué será. No se qué es lo que me está pasando.

Bueno che, después posteo fotos de mi cumpleaños, que es el sábado.

Un saludo grande de La Gaviota.

Ché, cómo me gusta cumplir años.

PD (Al final, para todos los que preguntaban, el codobés se separó. Estoy más tranquila, realmente. Estaba necesitando blanquear, y no sabía cuánto tiempo iba a poder aguantar.)

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Resulta que pronto cumplo años

Resulta que el sábado 24 cumplo 24. Todo el año pensé en hacer una fiesta grande e invitar a todo el mundo, bloggers incluidos, pero la fecha se me acercó y se me acercó y finalmente no alquilé ningún lugar. Así que hice una lista de mis amigos pertinentes y los invité al mismo restaurant vegetariano en el que festejé mis 23 el año pasado. Me gusta mezclar a mis amigos más íntimos de los diferentes ámbitos, porque veo que aunque no se conocen, cuando los junto se llevan bien.

Cosas que me preocupan de ese día en general:

-No se si hay una fiesta a la que ir después del restaurant.
-Mis amigos son en realidad un 85 por ciento mujeres y un 15 por ciento hombres. El destino de lesbiana me persigue, y lo puedo corroborar en cada cumpleaños mío.
-el lugar no es caro pero los vinos salen $25 cada uno, porque el vino de la casa se suele acabar rápido.

Cosa que me preocupa de ese día en particular:

-La presencia del cordobés (al que llamaremos "P") en mi cumpleaños. Evidentemente, el 24 de noviembre se estarían cumpliendo exactamente dos meses y medio de "el día del árbol" día en que él y yo hicimos el amor por primera vez, abajo de un árbol de la recoleta (si, en Figueroa Alcorta y Pueyrredón), día fechado como 9 de septiembre de 2007 del calendario cristiano. Desde ese día nos dimos "masa" mutuamente reiteradas veces, llegando a noviembre con una "ratio" de encuentros cada día por medio ( y a veces hemos pasado juntos hasta 4 días seguidos), llamadas por teléfono, mensajes de texto, etc. La cantidad de tiempo que he pasado con "P" me lleva indefectiblemente a la conclusión de que él es alguien importante en mi vida y quiero que esté en mi cumpleaños sin ninguna duda. El tema es que no puedo decir que sea "mi novio" (aunque lo parezca) ya que él, como ya todos saben, tiene novia. La idea de que él se sienta aterrorizado por la circunstancia de verse rodeado por mis amigos el día de mi cumpleaños, teniendo un status de "novio" en la reunión, me llena de angustia. Tengo miedo de que no quiera venir.
La situación es agravada por la presencia de otras parejas en la reunión que sí van a tener un status claro y definido de "parejas" cosa que nosotros dos aún no tenemos, debido a esa novia corpulenta que parece que tiene en Córdoba desde hace un montón de tiempo (y a la cual la ve poco porque ella vive allá y él acá desde hace más de tres años) y de la cual él no me dice una palabra de qué es lo que pasa con ella últimamente.
La situación es agravada al cuadrado en el hecho de que él es mi relación más larga hasta el día de la fecha, es decir, sería la primera vez que alguien me acompañaría en mi cumpleaños en calidad de "compañero".

Así que cumplo 24 nomás. Ya se va a cumplir un año de este blog, también.
Un beso grande para todos.

domingo, 4 de noviembre de 2007

"Tu novia" serie poética.

Mi inestabilidad en el orden de las relaciones amorosas me ha posibilitado un considerable desarrollo en lo que a producción poético-literaria se refiere. La tácita presencia de la novia de mi muchacho cordobés en mi vida se ha convertido en el principal disparador de una posible primera novela mía, que se titularía "Tu novia". Nunca se me ocurrió que yo podría llegar a escribir una novela, pero la cantidad de imágenes e impulsos que esta chica (que parece que es corpulenta) me genera son tantos y tales que se me ocurre que en esto que me pasa tengo material más que suficiente para, por lo menos, arrancar con los primeros textos.
No voy a escribir aquí lo que hasta ahora vengo escribiendo, porque sería quemarlo y considero que los textos necesitan trabajo, y no son tan hijos de la espontaneidad que suele imperar en el blog-mundo.
De todos modos, publico aquí algunos poemas (aunque no se si son poemas, es lo que me sale) que quisiera compartir con uds. Si no es una novela, por lo menos será una serie de poemas malos, que en todo caso cobran espesor al leerse juntos.


***

Voy a recostarme a morir en el hemisferio sur de tu cama
Mientras tu novia marca 001
Ella y yo tenemos muchas cosas en común
Sobre todo esa extraña presencia de ring tone

***

No se si estoy preparada
Para este destino Córdoba-Capital
Que nos acecha
A mí
A vos
Y a tu novia

***

Te dediqué los mejores años de mi vida te dije hoy.
Era una broma.

***

Hoy Francisco y Marcela se enteraron de “lo nuestro”
Se enteraron porque yo le había dicho a Zeta
Pero no fue premeditado. Fue sin querer.
Igual
En el fondo
yo quería que se enteraran.

***

El colchón

Transpira.

***

Las buenas camas duran poco dijiste
Y yo ya me desmaquillé para dormir.

Vamos a ver que pasa con el minutero.

***

Estos por ahora. Tengo más, pero los iré publicando con el tiempo.
Muchas gracias.

domingo, 28 de octubre de 2007

Ley empírica Nº8

"A veces pienso que en este mundo de a dos, yo soy la número tres"
***
Esto le dije a mi cordobés hoy a la tarde en una vereda, respecto de él, y su novia cordobesa.
¿Cómo pude engancharme tanto en un mes?
Él dice que la buena cama dura poco.
Yo le digo "¿Creés que a nosotros nos va a pasar eso?" Él me dice que no sabe lo que va a pasar. (Menos mal). Me dice que le parece que yo confundo el afecto con el amor físico, pero que no sabe muy bien, sólo que le parece eso. Yo lo pienso un buen rato y le digo que no.
Le digo que tengo la certeza de que él me gusta. Así como supe que quería ser actriz, y aún lo sigo sosteniendo, las grandes pasiones, ya sean para con los hombres o el teatro, se me presentan con una claridad insólita. La certeza es corporal. Es intestinal, se sostiene directo de mi abdomen al centro de la tierra.
Le digo que me gusta él. Que no es solo sexual. Que me gusta porque es atrevido y tiene una actitud de desenfado para con todas las cosas que me encandila, un poco. Él sonríe.
Lo que también me gusta muchísimo de él, es que le puedo decir todas estas cosas y él se la re-banca.
También esto se lo digo así, tal cual. Que no escapa, que pone huevo (así le dije), que poca gente es así. Él sonríe y me agarra de la mano.
Estamos tomando un café en sarmiento y bulnes.
Ganas.
Ganas de ir a verlo al teatro, o de ir al teatro con él, y que me bese delante de todos.
Ser su chica. Ser su novia.
Ser un número par.

jueves, 18 de octubre de 2007

Respecto al mar y su temperamento.

Estuve pensando en este asunto del mar. No cualquiera simpatiza con el mar. Al mar hay que tenerle respeto. Es definitivamente más poderoso que uno, y mata. Eso me gusta del mar, que mata. Cuando me voy de vacaciones meto los pies en el agua y le hablo en vos baja, o con la mente. No digo nada importante, sólo cosas del estilo: "Hola mar, como verás, he vuelto, tal cual lo prometí el año pasado. Habrás visto que cumplo mis promesas" o "Así es, mar, aquí estamos, tú y yo, solos otra vez, frente a frente", Entonces, el mar se convierte para mí en una suerte de capo di mafia al que pretendo mantener de mi lado, o a una especie de chamán legendario treinta mil veces más sabio que yo al que debo tratar con el respeto que tienen los orientales por las cosas orientales (que por supuesto es mucho más respetuoso que el respeto occidental por las cosas occidentales, estamos todos de acuerdo). Quiero decir, debo profesar un respeto oriental hacia el mar.
El mar todo lo puede. Va y viene. Cuando vos vas, el ya fue y vino y pegó la vuelta. El mar puede sentir tu miedo irreverente. El mar no perdona. Es amplio y unilateral. Tiene una sola orilla interminable. Es de una determinación inquebrantable. Una pregnancia atemporal-animal-mineral que lo sostiene y sabe que te puede llenar de piedras la jeta en cualquier instante. Es atrevido y arbitrario como una catástrofe natural, un atentado o un derrumbe.
El mar no soporta la cobardía. Sólo sabe tratar con espíritus guerreros que saben correr con furia y desenfreno hacia la ola. Sólo deja pasar a los que van de frente y se arrojan como animales encarnizados hacia sus aguas, con miedo pero con honor y valentía. Al cobarde que huye ante la ola, lo voltea, lo fricciona violentamente contra la arena, y si el destino quiso que ese día fuese de tormenta y viento, lo mata. El mar no perdona a los cobardes, sólo dialoga con los que tienen la suficiente fuerza interior para pelear con él, con los que temen a la muerte pero que saben afrontarla.
Me gusta el mar. Me hace acordar a los antiguos imperios, no se, a la muralla china, a los puentes de Babilonia, a Egipto. El mar es antiguo. Es un templo. No se puede tocar. Es imposible llegar a él. Jamás se mezcla con vos, es eléctrico. El mar rechaza, separa, se diferencia de vos. Quiere que te vayas, que lo dejes en paz, que te mantengas en el borde. Es un ermitaño.
Me gusta tanto el mar, es indudable, como estar enamorado.
Es un seductor empedernido, el mar. Mata.